Las Palmas de Gran Canaria, 22 oct (EFE).
– Ciudadanos y visitantes de Las Palmas de Gran Canaria están invitados este 31 de octubre a vestir luto riguroso para bailar al son de ritmos folclóricos y revivir las tradiciones, en una celebración de la Noche de Finados que un año más pugnará por imponerse al Halloween importado.
Convidados a festejar como antes, con traje negro y 300 kilos de piñas y castañas asadas que, como aperitivo típico, el Ayuntamiento repartirá entre el publico, tendrán oportunidad de disfrutar gratuitamente de un concierto nocturno que ofrecerá en la plaza de Santa Ana el popular grupo Los Gofiones como plato fuerte.
Pero no será lo único, ya que desde una hora antes, a partir de las 21.
00 horas, tendrán oportunidad de asistir a una recreación de los sentidos duelos que padeció la capital isleña al despedir a los miles de habitantes fallecidos en 1851 a consecuencia de una epidemia de cólera que ese año asoló la ciudad.
«¡Saquen sus muertos, saquen sus muertos!», llegó a ser por entonces un grito repetido por sus calles en el afán de atajar las contagios que, conforme a algunas estimaciones, se llevaron a 5.
600 personas que suponían casi el 40 % de la población de la isla, ha rememorado este miércoles, parafraseando a una escritora, la alcaldesa Carolina Darias al presentar la convocatoria festiva.
Una cita con la que se desea -ha explicado- dejar patente que «Las Palmas de Gran Canaria es innovación, es modernidad, es una ventana al futuro, pero desde la identidad propia» como valor que refuerza su vocación cosmopolita y de abrirse al mundo.
Todo ello, desde el propósito firme de convertir a la ciudad en «el epicentro de la Noche de los Finados», una velada de la víspera del Día de Difuntos a conmemorar el 1 de noviembre que, cargada de tipismo y folclore, tratan de recuperar cada vez más colectivos de toda Canarias frente al Halloween impuesto por el cine y los restaurantes norteamericanos.
Y desde el afán, también, de no olvidar la historia propia, de la mano del Instituto Canario de las Tradiciones, que está a cargo de la recreación teatralizada del luto de 1851 que se ofrecerá como antesala del baile convocado en Santa Ana.
Con la cercana Alameda de Colon por escenario, consistirá, según ha avanzado el coordinador de dicho instituto, David Naranjo, en una representación con tres enclaves distintos en los que, de manera simultánea, podrán rememorarse en un espectáculo imágenes y diálogos que emulan otros de la vida real de aquellos tiempos.
Tratarán de reflejar y mostrar, según ha subrayado, un espectro lo más amplio posible de esa realidad, viajando a esa noche del 31 de octubre de 1851 para sumergir al público en su ambiente y vivir en primera persona cómo se experimentaba el luto entonces.
Y con esa intención, lo harán revisitando estampas diversas, «desde las clases populares a las adineradas y rescatando figuras ya desaparecidas, como los animeros», una suerte de guías de los velatorios de la Canarias de siglos atrás.
Quienes quieran disfrutar de este espectáculo y esta fiesta están invitados sin tener que dar ni pagar nada a cambio, ha insistido la alcaldesa Carolina Darias, que ha recalcado que solo una cosa les pide el Ayuntamiento como contrapartida: acudir de luto riguroso y con atavíos que emulen lo mejor posible, además, las vestimentas típicas del folclore de las islas.
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