Santa Cruz de Tenerife, 07 oct (EFE).
– El desarrollo insuficiente de las redes municipales de alcantarillado y la falta de conexión de algunas viviendas a estas infraestructuras son, según el gerente del Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF), Javier Davara, el principal «obstáculo» que impide aumentar el porcentaje de aguas residuales que se depuran en la isla.
Davara ha explicado en una entrevista con EFE que Tenerife dispone actualmente de una capacidad de depuración «muy, muy avanzada», pero que muchas de esas aguas no llegan a las depuradoras porque los ayuntamientos todavía no han completado sus redes de saneamiento o porque viviendas que disponen de alcantarillado no están conectadas.
Tenerife trata el 71-72 % de las aguas residualesSegún ha señalado, actualmente se están tratando aproximadamente entre el 71 y el 72 % de las aguas residuales, aunque este porcentaje aumenta conforme entran en funcionamiento nuevas depuradoras y se incorporan más aguas al sistema.
El responsable del CIATF ha destacado que la capacidad potencial de depuración ha aumentado notablemente en los últimos años, al pasar de ocho a catorce depuradoras y de unos 80.
000 a 152.
000 metros cúbicos diarios de capacidad de tratamiento.
Davara, que ha insistido en que el problema se encuentra ahora en hacer llegar las aguas residuales a las instalaciones, ha puesto como ejemplo Santa Cruz de Tenerife, donde existe un inventario «prácticamente casa por casa» de las viviendas conectadas y no conectadas al alcantarillado, con un índice de conexión que sitúa entre el 97 y el 98 %.
En cambio, ha señalado que existen municipios y núcleos de las medianías donde las redes municipales de saneamiento están «muy poco desarrolladas», entre ellos zonas de la comarca de Acentejo y determinadas áreas de las medianías del sur de la isla.
En este sentido, ha señalado que completar estas redes y conectar las viviendas permitiría avanzar hacia una cobertura de saneamiento superior al 95 %.
Unos 600 millones para completar las redesEl gerente del CIATF ha estimado que el desarrollo de las redes municipales de saneamiento que contempla el Plan Hidrológico de Tenerife podría requerir una inversión de alrededor de 600 millones de euros, aunque ha precisado que el Consejo Insular de Aguas se encarga de planificar y establecer las necesidades y costes, mientras que la financiación corresponde a distintas administraciones.
Preguntado por cuál sería la actuación prioritaria para garantizar el agua de Tenerife durante las próximas décadas, Davara ha respondido que serían precisamente «las redes de saneamiento municipales».
Ha explicado que hace unos años habría señalado las depuradoras como prioridad, pero considera que estas infraestructuras están ahora «hechas» y que el principal reto es completar la red que permite recoger las aguas residuales de las viviendas y conducirlas hasta las depuradoras.
El turismo consume el 10 % del aguaAsimismo, ha precisado que el turismo representa aproximadamente el 10 % del consumo de agua de Tenerife, frente al 43-45 % de la agricultura.
El gerente del CIATF ha explicado que buena parte del agua que consume el sector turístico procede de la desalación y que, una vez utilizada, se convierte en agua residual que, tras su depuración y regeneración, puede destinarse a la agricultura.
Ha defendido así el papel del turismo en el actual ciclo del agua de la isla y ha explicado que durante la pandemia de covid, cuando cayó drásticamente la actividad turística, se produjo un problema para suministrar agua a la agricultura en el sur de Tenerife debido a que la demanda de la población local no era suficiente para generar el volumen de aguaEl agua desalada supone el 20-22 %En cuanto a las fuentes de agua, Davara ha situado en aproximadamente un 20-22 % la aportación del agua desalada al conjunto de los recursos disponibles, mientras que el agua regenerada representa alrededor del 10 %.
Según sus cálculos, el agua regenerada podría alcanzar aproximadamente el 25 % en un plazo de cuatro años si continúa el ritmo de incorporación de nuevas depuradoras al sistema.
Asimismo, estima que cerca del 30 % del agua destinada a la agricultura podría proceder próximamente de agua regenerada.
Davara ha señalado que esta agua ya está sustituyendo parte de los recursos subterráneos y que su utilización aumenta cada año.
A su juicio, la producción industrial de agua, mediante desalación y regeneración, constituye el futuro de Tenerife ante el agotamiento progresivo de los recursos subterráneos.
La emergencia hídrica quedó atrás en febreroTambién ha hablado de la situación de emergencia hídrica , que finalizó en febrero de este año, después de las actuaciones adoptadas para incrementar los recursos disponibles.
Ha explicado que la mejora se debe a varias medidas, entre ellas el aumento de la regeneración de agua, una mayor aportación de agua desalada, actuaciones para reducir las pérdidas en las redes municipales y medidas de disminución de la demanda.
Estas actuaciones, ha señalado, han permitido afrontar un verano «relativamente tranquilo» después de seis años de sequía extrema que llevaron a declarar la emergencia hídrica.
Ocho áreas prioritarias frente al riesgo de inundacionesEn paralelo a la situación de escasez, Davara ha señalado que el CIATF trabaja en la prevención del riesgo de inundaciones y ha identificado ocho áreas de riesgo potencial de inundación como ámbitos prioritarios de actuación.
Ha explicado que se trata de tramos de barrancos distribuidos por distintos puntos de la isla, sobre los que se están desarrollando proyectos para posteriormente buscar financiación y ejecutar las obras necesarias.
El responsable del CIATF ha señalado que estas actuaciones se integran en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación, que se encuentra actualmente en fase de información pública.
Preguntado por la financiación necesaria para afrontar las actuaciones hidráulicas de Tenerife, Davara ha señalado que «nunca es suficiente», aunque ha defendido el esfuerzo inversor realizado por el Cabildo y ha subrayado que la corporación insular ha financiado una parte mayoritaria de las inversiones recientes en depuración y regeneración.
En su opinión, una vez completadas las principales infraestructuras de depuración, el reto fundamental para los próximos años pasa por conseguir que las aguas residuales lleguen a ellas mediante el desarrollo de las redes municipales de saneamiento y la conexión de las viviendas.
EFEbrr/spf