Las Palmas de Gran Canaria, 17 jun (EFE).
– El absentismo por Incapacidad Temporal por Contingencia Común (ITCC), las bajas médicas, tiene un coste de unos 3.
000 millones de euros anuales en Canarias y priva cada día a las empresas de entre 62.
500 y 70.
000 trabajadores, según la Confederación Canaria de Empresarios (CCE).
En un comunicado este miércoles, la CCE califica de «insostenible» la dimensión de este fenómeno en el archipiélago, donde este tipo de absentismo alcanzó el 7,9 % en el cuarto trimestre de 2025, el porcentaje más elevado del país.
«El impacto organizativo y sobre la productividad es mayor en Canarias que en cualquier otro territorio de España, debido a las características de su tejido productivo, compuesto mayoritariamente por micropymes y autónomos, y por el peso predominante de sectores intensivos en mano de obra como el turismo, la hostelería y el comercio», indica la patronal.
La CCE facilita estos datos tras participar en las jornadas nacionales organizadas por la CEOE, bajo el título ‘Absentismo por IT: un problema de país’.
Durante su intervención, el vicepresidente ejecutivo de la CCE, José Cristóbal García, denunció que existen «diversas ineficiencias del sistema» como la escasa aceptación de las propuestas de alta formuladas por las mutuas, la insuficiente coordinación entre los distintos organismos implicados y la limitada capacidad de actuación de la inspección médica por falta de recursos, que cuenta con apenas 20 inspectores.
También alertó de que hay un incremento de las bajas relacionadas con la salud mental, especialmente entre los menores de 35 años, y consideró que se trata de un problema de salud pública que exige reforzar la atención psicológica y psiquiátrica, así como la prevención en edades tempranas.
Entre las propuestas de la CCE para reducir este tipo de bajas laborales se encuentran la creación de un órgano permanente de participación institucional sobre absentismo en Canarias, donde participen todas partes implicadas; la mejora de la coordinación entre el Servicio Canario de la Salud, el INSS y las mutuas, el fortalecimiento de la atención primaria y de la inspección médica, la ampliación de las competencias asistenciales de las mutuas y el refuerzo de los recursos destinados a la salud mental.
También plantea reconducir y redefinir determinados complementos de incapacidad temporal recogidos en la negociación colectiva y establecer mecanismos que permitan reducir la emisión retroactiva de bajas laborales.
Según ha explicado la Confederación Canaria de Empresarios, el encuentro, celebrado en Madrid, puso el foco en que «la incapacidad temporal es, ante todo, una cuestión de salud que exige proteger y garantizar la recuperación de los trabajadores, advirtiendo de que también constituye un grave problema económico y organizativo para las empresas y para las cuentas públicas, lo que convierte esta situación en una prioridad de primer orden que requiere soluciones urgentes».
Según los datos facilitados en la clausura por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, el coste del absentismo en España se ha triplicado en la última década hasta los 33.
000 millones de euros en 2025, de los cuales las empresas asumen más de la mitad.
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