Santa Cruz de Tenerife, 7 abr (EFE).
– Ninguno de los cinco testigos que ha participado este lunes en un juicio que ha tenido lugar en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha reconocido de forma concluyente al acusado como patrón de un cayuco que llegó al sur de Tenerife el 27 de julio de 2023.
No obstante, en sus conclusiones finales la Fiscalía se reafirma en su petición de nueve años de prisión por considerar al procesado responsable de este viaje con 51 personas, 6 de ellas menores.
De las penas pedidas 5 años se corresponden con un supuesto delito por promover la inmigración ilegal y los otros cuatro serían 6 meses por cada uno de los ocho viajeros que supuestamente resultaron lesionados “por imprudencia grave”.
Los ocho ocupantes del cayuco heridos tenían deshidratación, úlceras, infecciones o fracturas, según la fiscalía.
No obstante, de los ocho lesionados cuatro declinaron una indemnización y uno dijo que cuando inició el viaje ya tenía la pierna fracturada.
La defensa del acusado, quien permanece en prisión preventiva desde entonces, ha indicado que ninguno de los entrevistados contó con intérprete.
Además, ha cuestionado que el origen de las lesiones haya sido la travesía y ha indicado que no existe parte médico que así lo demuestre.
El Ministerio Público atribuye a este ciudadano haber asumido la dirección de una embarcación para la pesca de bajura con la que hizo un viaje de diez días de navegación y finalmente tuvo que ser remolcada por una patrulla de la Cruz Roja.
La Fiscalía cree que el acusado organizó esta travesía en connivencia con otras personas cobrando hasta 500 euros y una vez en la embarcación llevó a cabo tareas de dirección, capitanía, ubicación de los pasajeros, reparto de comida y que les advirtió que no declararan en su contra al llegar a tierra.
El cayuco carecía de medidas de seguridad en cuanto a almacenaje de combustible, medios de comunicación, luces de posición o chalecos salvavidas.
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