Monzón dice que dividir la empresa que gestiona emergencias en Canarias no será un riesgo

Las Palmas de Gran Canaria, 1 ago (EFE).

– La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha asegurado este viernes que dividir la empresa que gestiona emergencias en Canarias, Gestión de Servicios para la Salud y Seguridad en Canarias (GSC), no supondría un riesgo ni para el personal ni para el servicio, en respuesta a la denuncia de los sindicatos a esta propuesta.

Monzón ha hecho esta declaración preguntada por la prensa durante la presentación del balance de 2024 de la actividad formativa de la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales (ESSSCAN) a raíz del comunicado de prensa del pasado 29 de julio en el que los sindicatos CCOO y CSIF Canarias advertían que «romper» esta empresa «generará desestabilización en el personal (más de 300), gastos y un riesgo mayúsculo para el servicio de emergencias».

Según ha explicado la consejera, se trata de una propuesta «para iniciar un expediente para estudiar y valorar la posibilidad» de que cada servicio «creciese por su parte», que se realizó el pasado 25 de julio en el Consejo de Administración de la empresa pública del Gobierno de Canarias que gestiona el 1-1-2 Canarias, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) y el Centro Coordinador de Emergencias (CECOES).

Monzón ha argumentado que la iniciativa surge a raíz de que se «han indo incrementando los servicios sanitarios y, por lo tanto, nos tenemos que especializar para seguir creciendo sin interrumpir el crecimiento» de las distintas áreas que gestiona GSC.

«Prácticamente el 80 % de la inversión presupuestaria tiene que ver con las emergencias sanitarias y eso es lo que nos correspondería a nosotros directamente gestionar, y después hay una parte que depende de Política Territorial y Emergencias», es decir, la relacionada con «terremotos, volcanes o incendios», he ejemplificado la consejera.

Monzón ha asegurado que esta medida «no conllevaría nunca un riesgo ni de pérdida del empleo ni de derechos para el personal», que «se quedaría con sus mismas condiciones laborales».

Igualmente, ha señalado que, «en el caso de que se inicie» esa división de la empresa, quieren que sea «una negociación transparente», motivo por el que contarán con los sindicatos «y los llamaremos cuando tengamos algo realmente que poner encima de la mesa».

En su comunicado, los sindicatos han manifestado que «la solución no es romper una empresa, que pondría en serio riesgo el servicio», sino «establecer las partidas presupuestarias necesarias y prometidas, no desangrar la empresa y, establecer un equipo nuevo que haga crecer la empresa, que no ponga impedimentos a otras unidades y que el Gobierno aporte lo que prometió que aportaría».

«Si no se toman las medidas oportunas en los equipos directivos de GSC, si el Gobierno no invierte el dinero necesario para que GSC siga creciendo, lógicamente, los profesionales de GSC se verán atados de manos para poder prestar el servicio», han dicho desde CCOO y CSIF al indicar que la empresa no cuenta con personal suficiente, ni infraestructura en las unidades administrativas, formativas y de recursos humanos, «ni se cumple con los derechos básicos de todos los trabajadores».

Según los sindicatos, la consejera de Sanidad «manifestó y aseguró» que todo ello estaría solucionado por un Plan Estratégico listo y vigente a finales de 2024 «y si, por un casual no daba tiempo, se aprobaría por la vía de urgencias en enero de 2025».

EFEmrgz/as(foto)