Niegan trato de favor a los testigos para identificar a los patrones de un cayuco

Santa Cruz de Tenerife, 3 dic (EFE).

– El fiscal del caso contra las presuntos patrones de un cayuco en el que murió uno de sus ocupantes, ha negado que se prometiera tratos de favor a los testigos para que identificaran a los acusados y ha mantenido, en la sesión final del juicio, las penas de 7 años de cárcel para los tres encausados.

En el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, la representante del Ministerio Fiscal admitió que en algunos casos a los migrantes que colaboran se les ofrece algún beneficio pero no en este caso.

En el cayuco que llegó a la isla de El Hierro con medio centenar de personas, una estaba fallecida y dos tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios.

Uno de los testigos que declaró esta semana, dijo que se le había ofrecido agilizar la tramitación de sus documentos si identificaba a los acusados y hoy otro señaló que si colaboraba y firmaba un documento que no entendía, en el que reconocía ser culpable, podría obtener beneficios para salir antes de prisión.

El fiscal ha asegurado que estuvo presente en los interrogatorios y no escuchó “ninguna promesa ni trato de favor”.

En las conclusiones finales el Ministerio Público se ratifica en que los tres deben ser condenados y las defensas en la absolución o de forma subsidiaria que se disminuya la pena al tener en cuenta atenuantes como la ayuda humanitaria prestada sin ánimo de lucro ni violencia.

Los tres letrados pidieron que los procesados quedaran en libertad provisional a lo que se opuso el fiscal y también la Sala hasta que se dicte sentencia absolutoria, si es el caso.

Los acusados, que solo respondieron a las preguntas de sus abogados , negaron saber pilotar una embarcación, que ocuparan el sitio destinado a los patrones, que habían pagado distintas cantidades, en un caso para ayudar a su madre enferma y desconocían que había un cadáver en el barco.

Otro ha admitido que había realizado determinadas tareas pero lo hizo con el fin de evitar que el barco se hundiera dadas las malas condiciones del mar y el miedo que sufrían los viajeros.

La Fiscalía ha recordado que tres testigos reconocieron a los encausados “sin fisuras” y como prueba pusieron sus huellas dactilares sobre las fotos de cada uno de ellos de los que dijeron que asumieron determinadas tareas.

Una abogada de la defensa ha asegurado que nadie les pagó y que corrieron los mismos riesgos que los demás pasajeros mientras que la otra letrada de la defensa ha dicho que lo “especialmente repugnante” es que sin pruebas se intente condenar a tres personas a penas sin pruebas concluyentes.

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