Santa Cruz de Tenerife, 5 may (EFE).
– Un colectivo de personas sordociegas han denunciado este martes la falta de guías-intérpretes en los servicios públicos de Canarias, una carencia que, según el colectivo, limita derechos básicos y su autonomía en ámbitos como la sanidad, la educación o la administración.
Así lo ha trasalado la Asociación de Personas con Sordoceguera de Canarias (Asocide) en una reunión con la Diputación del Común, donde ha advertido de que, pese a la existencia de normas que reconocen los derechos comunicativos de este colectivo, su aplicación en las islas es “insuficiente”, ha informado la Diputación en una nota.
Uno de los principales problemas se produce en el sistema sanitario, han dicho, donde la ausencia de guías-intérpretes obliga a las personas sordociegas a depender de familiares para comunicar síntomas, entender diagnósticos o recibir instrucciones médicas.
Según la asociación, este proceso impide al paciente mantener el control directo sobre su propia salud y dificulta la comprensión de información técnica.
Además, Asocide ha alertado de la falta de protocolos en urgencias, donde el personal sanitario no siempre sabe identificar la sordoceguera ni cómo iniciar una comunicación básica, lo que puede retrasar la atención en situaciones críticas.
Las barreras se extienden también al ámbito educativo, han dicho, pues la ausencia o llegada tardía de intérpretes en las aulas impide que el alumnado siga el ritmo de las clases y participe en igualdad de condiciones, al tiempo que limita el desempeño del profesorado con discapacidad auditiva.
En materia formativa, la asociación ha señalado que la Lengua de Signos Española no forma parte de la oferta de las Escuelas Oficiales de Idiomas en Canarias, lo que restringe las posibilidades de aprendizaje tanto para personas sordas como para su entorno.
Otra de las dificultades señaladas es la falta de accesibilidad de la administración electrónica, ya que muchas sedes digitales no son compatibles con líneas braille ni con lectores de pantalla, lo que, sin apoyo de un guía-intérprete, hace prácticamente imposible realizar trámites básicos como solicitar prestaciones, gestionar el grado de discapacidad o inscribirse en ofertas de empleo.
El colectivo ha denunciado también la ausencia de programas específicos que contemplen la figura del mediador en el entorno laboral, lo que reduce las oportunidades de inserción y favorece la dependencia económica.
A ello se suma la inexistencia de un censo oficial de personas sordociegas en Canarias, lo que dificulta dimensionar el alcance del problema y planificar recursos adecuados, han agregado.
Entre las medidas planteadas, Asocide ha reclamado la incorporación de guías-intérpretes en sanidad y educación, la inclusión de la lengua de signos en la oferta pública de idiomas, la adaptación efectiva de la administración electrónica y la elaboración de un registro oficial del colectivo.
EFEcmg