Santa Cruz de Tenerife, 15 abr (EFE).
– La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado una pena de 12 años de prisión para un hombre acusado de un delito continuado de abuso sexual con acceso carnal cometido contra su nieta cuando esta tenía menos de 13 años.
En el juicio, que se celebrará la próxima semana en la Audiencia Provincial, el Ministerio Público reclamará además una indemnización de 15.
000 euros por daños morales y el abono de los costes de los tratamientos psicológicos de la víctima.
Según el escrito de acusación, los abusos se producían cuando la madre de la menor dejaba a la niña al cuidado de sus abuelos por motivos laborales, momentos que el procesado aprovechaba cuando la abuela se ausentaba.
El relato fiscal detalla que el hombre llevaba a la menor a una habitación vacía, cerraba la puerta con llave y, tras varios intentos fallidos por la oposición de la víctima, consiguió consumar la agresión sexual de forma reiterada.
Los hechos cesaron a raíz de una ruptura familiar motivada por otro procedimiento judicial ajeno a esta causa, momento en el que la menor dejó de acudir al domicilio de los abuelos.
La agresión salió a la luz tras una discusión en la que la joven confesó lo ocurrido a su madre; en ese momento, según la acusación, el procesado reconoció los hechos y pidió perdón a su hija instando a que lo llevaran preso.
Como consecuencia de los abusos, la víctima, según el escrito fiscal, presenta secuelas graves como baja autoestima, ansiedad relevante y episodios de autolesiones, además de sufrir crisis al recibir charlas sobre educación sexual en su centro de estudios.
El informe psicológico forense que se ratificará en la vista oral concluye que el testimonio de la joven es «probablemente creíble» y confirma que precisa terapia profesional a corto y medio plazo para superar el trauma.
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