Santa Cruz de Tenerife, 22 oct (EFE).
– La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife acogerá el 29 de octubre una vista en la que la Fiscalía solicita 15 años de cárcel para cada uno de los cuatro acusados de ser patrones de un cayuco en el que murieron varias personas.
En su escrito, la Fiscalía considera que a lo largo de la travesía perecieron hasta 20 personas, cuyos cuerpos eran arrojados al mar.
En el momento del rescate de sus 205 ocupantes, fue localizado en el interior del cayuco el cadáver de un menor, quien falleció a causa de un edema agudo de pulmón.
Otro de los ocupantes de la embarcación precaria murió cuando ya estaba ingresado en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) a causa de un fallo del hígado.
El Ministerio Público da por probado que los cuatro procesados se pusieron de acuerdo para trasladar desde la costa africana hasta Canarias a unas 222 personas de origen subsahariano, y ejercieron como patrones de una pequeña embarcación propia para la pesca de bajura.
El cayuco fue interceptado tras 10 días de navegación por una embarcación de Salvamento Marítimo, que trasladó a sus ocupantes a tierra firme, donde tras realizar las habituales entrevistas, los testigos identificaron a los acusados como las personas que dirigieron el viaje.
En origen cobraron unos mil euros a cada uno de los migrantes y luego durante el trayecto los procesados se habrían encargado de manejar el motor, el timón, asumir la dirección de rumbo mediante GPS, mantener el orden, repartir comida y bebida, y advertir a los migrantes que no declararan en su contra bajo amenazas.
La embarcación no era la adecuada para realizar este tipo de travesías al carecer de cualquier medida de seguridad en cuanto a almacenamiento de combustible, sistemas de comunicación náutica, luces de posición o radar, además de que los viajeros permanecieron hacinados y corrieron el riesgo de naufragar.
Finalmente, lograron ser rescatadas 205 personas, lo que daría lugar a un delito de favorecimiento de inmigración clandestina al carecer todos los ocupantes de documentación que acreditara su identidad y medios de vida ni realizarse la entrada en el país por los medios oficiales.
Los procesados deben responder también de dos delitos de lesiones: uno de los ocupantes del cayuco sufrió un absceso en un dedo del pie que requirió tratamiento quirúrgico, y otro, un shock en el corazón y un fracaso renal severo que también precisó de una intervención.
En la actualidad, los cuatro procesados se encuentran privados de libertad de forma provisional a la espera del resultado del juicio, que tendrá lugar la próxima semana, y su posible condena o absolución.
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