Santa Cruz de Tenerife, 7 ene (EFE).
– La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife pide siete años y medio de cárcel para el dueño de un bar en el que supuestamente se vendía cocaína, hachís y sustancias psicotrópicas.
Según se recoge en el escrito de calificación, el acusado se dedicaba al tráfico de drogas en un establecimiento propiedad suya por lo que ante las sospechas de la Policía tras haber intervenido distintas sustancias a clientes del bar cuando lo abandonaban, accedieron al mismo y procedieron a su registro.
En el interior encontraron sobre la mesa de cocina dos básculas con una bolsa en cuyo interior había 11 gramos y medio de cocaína con un 82% de pureza.
Los agentes también hallaron 265 gramos de una sustancia que utilizaba para cortar la droga, teléfonos móviles que según la Fiscalía el procesado utilizaba para su actividad criminal, nueve pastillas para la disfunción eréctil, un trozo de hachís de algo más de seis gramos y 435 euros en la caja registradora.
En la cocina también había dos cucharas para medir, tres bobinas de hilo y una bolsa de plástico con recortes circulares, elementos todos ellos que según la acusación pública el procesado empleaba para preparar las dosis que posteriormente vendía en el bar.
En total, las sustancias estupefacientes intervenidas al acusado tendrían un valor de 687,12 euros en el mercado ilícito, al considerar probado que estaban destinadas a su venta.
Desde que se llevó a cabo el registro, el acusado se encuentra en situación de prisión provisional y ahora está previsto que se celebre el correspondiente juicio el próximo 15 de enero en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
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