LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 7 Feb. (EUROPA PRESS) –
Profesionales de la Unidad de Neurorrehabilitación del servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, en Las Palmas de Gran Canaria, han comenzado un proceso de formación especializada en crioneurolisis, una técnica emergente en el abordaje de la espasticidad (trastorno motor caracterizado por un aumento inusual del tono muscular y rigidez, provocado por daños en el sistema nervioso central) y de los síndromes dolorosos refractarios.
La formación, impartida por los doctores Alfredo Rodríguez y Ana Meléndez, profesionales con amplia experiencia en esta técnica en el Hospital de Calahorra (La Rioja), se han desplazado hasta el Hospital Doctor Negrín para compartir sus conocimientos con los profesionales de la Unidad de Neurorrehabilitación, según ha informado la Consejería regional de Sanidad en nota de prensa.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una estrategia de actualización y capacitación continua del personal sanitario del hospital, orientada a la incorporación progresiva de técnicas innovadoras basadas en la evidencia científica.
En estas sesiones formativas, de carácter teórico-práctico, se abordaron aspectos «clave», tales como son, entre otros, fundamentos fisiológicos de la crioneurolisis, indicaciones y criterios de selección de pacientes, identificación ecográfica de los nervios diana, seguridad, contraindicaciones y posibles complicaciones, así como la integración de la técnica en programas de neurorrehabilitación.
En esta formación, matizan, el objetivo principal «es dotar a los diferentes miembros de la unidad de las competencias necesarias» para evaluar la viabilidad clínica y organizativa de la técnica, así como establecer los protocolos «adecuados» para su posible implementación en la cartera de servicios de la unidad.
La crioneurolisis es un procedimiento mínimamente invasivo que emplea frío extremo de forma controlada para producir una neuroablación reversible de nervios periféricos, permitiendo reducir la hiperactividad neuromuscular responsable de la espasticidad y aliviar determinados síndromes dolorosos refractarios.
Se trata de una técnica especialmente indicada para pacientes con daño cerebral adquirido (ictus, traumatismo craneoencefálico, tumores cerebrales, etc.), patologías neurológicas con espasticidad severa y dolor refractario a la técnicas habituales.
Si bien su uso todavía no está generalizado, la evidencia científica disponible «sugiere un perfil de seguridad favorable y un impacto potencial positivo» sobre la funcionalidad y la calidad de vida de los pacientes.
Finalmente subrayan que la colaboración entre centros hospitalarios de distintas comunidades autónomas refuerza el papel de la formación interhospitalaria y la transferencia de conocimiento como elementos clave para el desarrollo de una atención sanitaria innovadora, equitativa y basada en la excelencia clínica.
