Las Palmas de Gran Canaria, 11 feb (EFE).
– Un estudio propone que en Secundaria haya una asignatura de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, área conocida por el acrónimo inglés STEM, para elevar las vocaciones en este ámbito, todavía predominantemente masculino en parte también por el desconocimiento de referentes femeninas canarias.
Esta es una de las conclusiones que se han expuesto este miércoles en un acto institucional con el que el Gobierno de Canarias ha celebrado el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una efeméride ante la que la consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, Migdalia Machín, ha recalcado que «el talento no entiende de género, por lo que cualquier niña puede ser lo que quiera».
En esa línea ha incidido Sara Mateos, directora de la Fundación DISA, entidad que colabora en el segundo estudio sobre el nivel vocacional de las jóvenes canarias, MUCICA, que promueve la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información.
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Mateos ha resaltado que a pesar de que las vocaciones científicas y tecnológicas siguen creciendo entre las niñas, hacen falta referentes, como la astrofísica tinerfeña Antonia Varela o la Premio Canarias 2017 de Investigación e Innovación Científica y profesora de Física Aplicada de la Universidad de La Laguna Catalina Ruiz, fallecida en 2019, a quienes también se ha referido Machín.
De igual forma, ha llamado a la acción a mujeres que tengan ganas de hacer visible su trabajo para que actúen como motor de inspiración para que las estudiantes contribuyan a aumentar el tejido profesional vinculado a la ciencia, la innovación y la transferencia de conocimiento.
«En este informe se pone de manifiesto que las vocaciones de un año a otro van cambiando, si bien hay cada vez más niñas que eligen carreras tecnológicas, pero a medida que va avanzando la carrera académica en los distintos niveles, las vocaciones van cayendo y cuando ya llega el salto al tejido profesional volvemos a ser minoría», ha referido.
Por ello, ha abogado por que «administraciones e instituciones privadas trabajen de la mano para romper esa brecha y ponerlo fácil», de forma «que se pueda ser madre y seguir investigando o compatibilizar la vida profesional con la vida personal».
Con una muestra de 1.
311 estudiantes de 35 centros educativos públicos, privados y concertados ubicados en las ocho islas del archipiélago canario y 111 docentes de 75, la segunda edición de este estudio, realizado en el curso 2024-2025, ha detectado que un 90 % de los alumnado preuniversitario tiene un gran interés por realizar estudios superiores tras la enseñanza obligatoria.
Sin embargo, el interés por realizar titulaciones STEM es claramente minoritario, ya que se suscita entre el 22 y el 23 % del alumnado no universitario.
Desde etapas preuniversitarias se observa que las alumnas se orientan preferentemente hacia Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales, mientras que los alumnos muestran mayor interés por Ingeniería e Informática, si bien en las ciencias básicas se aprecia una mayor paridad de intereses, lo que revela un espacio especialmente favorable para reforzar la participación femenina.
El interés por estudios STEM varía significativamente entre islas, siendo menor en las no capitalinas, según concluye este sondeo, que también revela que una parte del alumnado universitario cursa titulaciones STEM que no era su primera opción o que no se ajustan a sus expectativas iniciales, lo que genera desmotivación y riesgo de abandono o cambio hacia otras titulaciones.
Los dos primeros años de las titulaciones superiores STEM se revelan como una etapa clave para la consolidación o pérdida de vocaciones científicas y tecnológicas, especialmente entre las mujeres y la infrarrepresentación femenina se mantiene en el ámbito universitario, especialmente en las ingenierías, lo que confirma la continuidad de la brecha iniciada en etapas preuniversitarias.
El informe también pone de manifiesto que la continuidad y elección de estudios superiores del alumnado canario están fuertemente condicionadas por factores motivacionales y de apoyo, pero también por limitaciones estructurales: la desmotivación, la falta de referentes, los condicionantes socioeconómicos y, especialmente, el contexto territorial insular son elementos que restringen las trayectorias educativas más allá de la educación obligatoria.
EFEpcr/jmr(foto)