Santa Cruz De Tenerife, 14 may (EFE).
– El PSOE ha acusado este miércoles a la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, de «manipular» los hechos para ocultar su responsabilidad en los daños ocasionados al yacimiento etnográfico de Morra Meca que, ha afirmado, se produjeron el año pasado, durante su mandato.
En un comunicado el grupo Socialista en el Cabildo de Tenerife ha lamentado que la presidenta insular «intente desviar la atención» sobre su gestión al culpar al anterior Gobierno de Canarias por los daños al citado yacimiento, afectado por la instalación de placas fotovoltaicas en el ITER.
La presidenta ha asegurado este miércoles que se omitió la existencia del yacimiento en la autorización otorgada por el Gobierno de Canarias en 2021 pero oculta, según el PSOE, que las obras no comenzaron hasta tres años después, con Coalición Canaria tanto en el Cabildo como en el Gobierno de Canarias.
La planta solar Fotobat 5+5, promovida por el Instituto Tecnológico de Energías Renovables (ITER), empresa pública insular que preside Rosa Dávila, inició los movimientos de tierra en 2024 y fue entonces cuando se produjo la afección al yacimiento, sin que se aplicaran las medidas previstas en la autorización, añade el PSOE.
Afirma también que la autorización de Patrimonio Histórico estaba condicionada a que, si se localizaba algún elemento patrimonial, se debía paralizar de inmediato la obra y contar con la presencia de un arqueólogo supervisor.
Según el grupo Socialista ninguna de estas condiciones se cumplió, y tanto el Cabildo como el Gobierno de Canarias actuaron únicamente tras una denuncia pública.
El PSOE de Tenerife considera especialmente grave que la presidenta del Cabildo reconozca que los operarios “no podían saber” que se trataba de un yacimiento y asegura que esta afirmación no exime de responsabilidad sino que, al contrario, confirma que se actuó sin vigilancia técnica especializada, incumpliendo las condiciones de la autorización.
Además, el ITER ha confirmado que ha tenido que reducir el número de placas fotovoltaicas y modificar el diseño del parque para preservar el yacimiento, lo que demuestra que sí hubo afección y que las obras se estaban ejecutando sin las garantías necesarias, prosigue el grupo Socialista.
“Rosa Dávila intenta culpar al pasado por un daño que se ha producido durante su mandato.
La gestión del ITER es responsabilidad directa de la Presidencia del Cabildo, y lo que ha fallado aquí son los controles y la vigilancia patrimonial durante la ejecución de la obra, no en la fase previa de autorización”, subraya el portavoz del grupo Socialista, Aarón Afonso.
El PSOE de Tenerife rechaza «el uso partidista» del patrimonio histórico y exige a la presidenta insular que asuma su responsabilidad en la gestión de una empresa pública que, bajo su dirección, ha alterado un bien patrimonial y ha incumplido las condiciones de protección establecidas en la autorización.
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