Santa Cruz de Tenerife, 18 mar (EFE).
– Tras casi un año sin disputar un partido de fútbol, la tinerfeña Natalia Ramos volvió a los terrenos de juegos tras su lesión de ligamento cruzado de la mejor forma posible, ya que ha dicho que «el mejor regalo fue volver a sentirme futbolista».
Su regreso se produjo en el estadio Heliodoro Rodríguez López, ante la mirada de casi 10.
000 personas que acudieron a ver el choque entre el Costa Adeje Tenerife y el FC Barcelona.
En una nota de prensa remitida por el club, la jugadora ha dicho que el escenario no pudo ser mejor para volver, en el estadio representativo de la isla, «para mí es un orgullo”, ha añadido.
Ramos jugó su anterior partido oficial el pasado 14 de abril ante el Madrid CFF y, días más tardes, se publicó un parte médico en el que se informó de su lesión de larga duración.
“Han sido muchos meses trabajando duro y con mucho sacrificio pero lo mejor ha sido recibir la recompensa de volver a hacer lo que más me gusta”, ha comentado.
La centrocampista estuvo alrededor de diez minutos en el campo pero, tal y como ella misma ha indicado, los minutos no son lo importante sino, “lo que significa volver a vivir todas las sensaciones de estar en una convocatoria”.
La tinerfeña también ha valorado el desempeño del equipo ante el líder de la competición, el Barça, ya que cree que “se hizo frente a un gran equipo y se vio una gran versión compitiendo hasta el final”.
Tras el 0-2 en el Heliodoro Rodríguez López, el Costa Adeje Tenerife piensa en su próximo reto que tendrá lugar este sábado en Riazor ante un equipo en plena pelea por el descenso, como es el Deportivo Abanca.
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