Santa Cruz de Tenerife, 28 oct (EFE).
– La recepción de regalos, la posesión de objetos costosos de origen desconocido, el absentismo escolar y las fugas de los centros pueden ser indicios de que una menor está siendo captada por redes de explotación sexual, ha advertido este miércoles Yeny Martínez, trabajadora social de la Casa de Acogida del Programa Oblatas Daniela.
Martínez ha participado en unas jornadas dirigidas a dotar a los profesionales de herramientas para detectar indicios de trata y explotación sexual infantil y adolescente, en las que ha subrayado la especial vulnerabilidad de las menores tuteladas que viven en centros residenciales.
Estas niñas pueden haber sufrido rupturas familiares o situaciones de violencia intrafamiliar que se entrecruzan y las hacen más vulnerables ante los captadores, que buscan suplir sus carencias afectivas o materiales para establecer vínculos y aprovecharse de ellas.
La trabajadora social ha destacado que las señales de alerta deben analizarse en su contexto para identificar qué está ocurriendo y activar las medidas de protección necesarias.
Ante una posible situación de explotación, ha defendido la responsabilidad del entorno más cercano a la menor para notificar los hechos a las entidades competentes, como las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y la Dirección General correspondiente.
También ha señalado que, si existe peligro, puede ser necesario alejar a la menor de su entorno de riesgo, trasladarla a otro lugar, facilitarle referentes positivos y ofrecerle nuevas oportunidades de participación que contribuyan a proporcionarle estabilidad.
Martínez ha reclamado, además, que la respuesta no se centre únicamente en las víctimas, sino que aborde también la demanda que sostiene la explotación sexual.
En este sentido, ha llamado a analizar los mensajes que transmiten la publicidad, el cine y la música sobre la sexualización de los cuerpos infantiles y adolescentes, así como a cuestionar las representaciones que pueden contribuir a normalizar estas conductas.
Según los datos de 2025 citados por Martínez, en España se detectaron 771 víctimas de trata y explotación sexual, de las que 754 eran mujeres y niñas, lo que representa aproximadamente el 98 % del total.
EFEbrr/acp