Madrid, 10 dic (EFE).
– Los socios del Gobierno y los partidos de la oposición han criticado este miércoles el «seguidismo» del Ejecutivo con Marruecos y han censurado el «abandono» que, a su juicio, ha supuesto para los saharauis el giro que ha dado España en política exterior.
Todos ellos han trasladado al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, su malestar por este cambio, durante su comparecencia en el Congreso, a petición propia, y de EH Bildu, ERC y BNG, para explicar las resoluciones de la ONU sobre el Sáhara.
Unas resoluciones que refuerzan los planes autonomistas de Marruecos sobre la excolonia española y que fueron apoyadas en 2022 el Gobierno de Pedro Sánchez.
El diputado del PP Carlos Floriano ha reprochado a Albares su «falta de transparencia y oscurantismo» en todo lo relacionado con Marruecos y ha recordado la reciente cumbre de alto nivel que mantuvieron sin que hubiera una rueda de prensa para informar del contenido.
Algo que ha llevado al diputado a decir que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «parece más un autócrata que un demócrata» y a insistir en la necesidad de convocar elecciones.
Carlos Flores, de Vox, ha cargado contra Albares por la relación bilateral con Marruecos, acusándole de que desde que está al frente de Exteriores «no hay partido entre España y Marruecos que no acabe en goleada» del equipo marroquí.
Desde Sumar, la diputada Teslem Andala, ha reprochado al ministro el cambio de rumbo respecto al Sáhara y le ha recordado que el programa electoral del PSOE defendía una solución al conflicto que garantizara el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.
Y tras señalar que los propios militantes socialistas rechazan el giro del Gobierno, le ha pedido que «no hipoteque la política exterior» de España a un solo un país del Magreb.
Desde ERC, Frances-Marc Álvaro ha insistido en que no entiende el giro del Gobierno y tampoco entiende -ha dicho- «el entusiasmo» del Ejecutivo con un régimen que no es democrático.
La diputada de Junts Marta Madrenas ha opinado que la posición del Gobierno no ha sido coherente y ha incidido en que por culpa de este giro geopolítico el pueblo saharaui está «más lejos» del ejercicio de su derecho a la autoderminación.
EH Bildu, que como ERC también pidió la comparecencia de Albares por el Sahara, ha mostrado su preocupación porque el Gobierno «haya ido más allá» de lo contemplado en la última resolución de la ONU sobre la excolonia.
Según ha señalado Jon Iñarritu, el Ejecutivo obvia en la declaración oficial tras la reunión de alto nivel con Marruecos de la semana pasada referencia alguna al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
Un referencia que sí incluye la resolución de Naciones Unidas que, si bien, refuerza la posición de Rabat, llama a las partes a dialogar para lograr «una solución política definitiva y mutuamente aceptable que prevea la libre determinación del pueblo saharaui.
Javier Sánchez, de Podemos, ha asegurado que España ha aceptado algo más que el plan autonomista marroquí, permitiendo que Rabat se convierta «en el gendarme» del Magreb y ha advertido de que si Marruecos se queda finalmente con este territorio, «lo siguiente será Canarias».
Mientras, Cristina Valido, de Coalición Canaria, preocupada por las repercusiones que los últimos acuerdos firmados con Marruecos puedan tener para las islas, ha preguntado al ministro si el Gobierno canario estará presente en las conversaciones que haya sobre estos acuerdos.
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