Santa Cruz de Tenerife, 11 oct (EFE).
– SEO/BirdLife ha realizado este domingo un muestreo de basuras marinas en la playa de Tazacorte, en La Palma, dentro del proyecto europeo Circularocean, cuyo programa de seguimiento abarca 30 playas de Canarias para estudiar los residuos presentes en el litoral y sus posibles variaciones estacionales.
La actuación forma parte de las campañas periódicas de esta iniciativa, que contempla cuatro muestreos anuales en cada playa de referencia de las ocho islas y del islote de Alegranza, según ha informado la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias.
El consejero del área, Mariano Hernández Zapata, y la directora técnica del proyecto por parte de SEO/BirdLife en Canarias, María José Pérez, han asistido a la jornada, en la que se recopila información sobre la cantidad, la tipología y el posible origen de los desechos, para orientar las medidas destinadas a reducir su impacto ambiental.
El diseño del programa prevé una campaña en primavera, otra en verano, otra en otoño y otra en invierno, lo que equivale a 120 muestreos por cada ciclo anual completo.
Los trabajos se desarrollan con un protocolo estandarizado basado en metodologías europeas y del Convenio OSPAR, que permite comparar los registros obtenidos en distintos lugares y momentos del año.
Además de contabilizar y clasificar los objetos encontrados, los muestreos recogen datos que ayuden a identificar sus posibles orígenes y a examinar cómo se distribuyen entre las zonas del archipiélago y los periodos estudiados, así como en otros espacios costeros y marinos del Atlántico medio oriental.
Mariano Hernández Zapata ha señalado que disponer de información recogida con criterios comunes permitirá apoyar las medidas de prevención y gestión en datos y no únicamente en observaciones puntuales, así como conocer qué residuos aparecen en las costas y cómo cambia su presencia durante el año.
María José Pérez ha explicado que «un muestreo aislado describe lo que encontramos en una playa en un momento concreto», mientras que repetir el trabajo en los mismos lugares y con el mismo protocolo permite comparar campañas y comprobar si aparecen patrones estacionales.
«La continuidad del seguimiento es necesaria para interpretar los datos sin convertir una observación puntual en una conclusión sobre todo el litoral», ha añadido.
El programa pretende responder a la dispersión geográfica y temporal de la información disponible sobre basuras marinas en Canarias mediante un sistema común de datos georreferenciados que relacione los registros con su localización y facilite investigaciones y comparaciones con otras regiones oceánicas.
Circularocean cuenta con un presupuesto de 2,2 millones de euros y está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional a través del programa de cooperación territorial Interreg MAC 2021-2027.
En él participan 17 entidades de Canarias, Azores, Madeira, Cabo Verde, Ghana y Santo Tomé y Príncipe, con el objetivo de favorecer la conservación y recuperación de los espacios costeros y marinos del Atlántico medio oriental.
Además de generar conocimiento sobre la basura marina, el proyecto aborda su recogida, selección y tratamiento, así como las posibilidades de reciclaje y aprovechamiento de estos residuos mediante criterios de economía circular, el intercambio de buenas prácticas y la sensibilización ciudadana.
EFEacp