Santa Cruz de Tenerife, 19 sep (EFE).
– El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha mantenido la pena de tres años de cárcel a un acusado de un delito de lesiones agravadas con uso de instrumentos peligrosos, como es un palo y un cuchillo, del que fue víctima su expareja cuando estaba en casa del condenado, pese a una orden de alejamiento.
La Audiencia también le impuso el pago de una multa de 700 euros por las heridas y daño moral causado, todo ello pese a las dudas de que la mujer denunciara lo ocurrido por resentimiento o que no se acrediten algunos extremos como si fue agredida mientras estaba inconsciente.
Extremos que, según la Sala, no tendrían demasiada relevancia en cuanto que la condena no se basa en una agresión sexual a la vez de rechazar el atenuante de dilaciones indebidas.
Los hechos tuvieron lugar en la noche del 27 al 28 de noviembre de 2021 en la casa de Tenerife a la que solía acudir su expareja pese a haber roto y a una orden de alejamiento, cuando sobre las cinco de la mañana surgió una pelea que la dejó inconsciente, momento en el que aseguró haber sido violada.
Ante el TSJC el procesado planteó falta de pruebas objetivas, contradicciones y vacilaciones en el relato de la víctima y sobre el uso de un cuchillo y un palo como armas.
Todos estos aspectos han sido dados por ciertos basándose en la declaración de la denunciante sin que los pueda ratificar testigo alguno, indica el abogado de la defensa.
La respuesta del TSJC es que la veracidad de la víctima “emerge como una auténtica prueba de cargo que ha sido debidamente motivada en la sentencia de primera instancia y lleva a la absoluta convicción de que lo plasmado en el fallo recurrido es lo que realmente ocurrió y no fue inventado”.
El TSJC recuerda que la denunciante desde un primer momento cuando llamó a la policía y en el hospital dadas las graves lesiones que presentaba siempre mantuvo el mismo relato de que fue agredida en el transcurso de una discusión.
En el momento en el que ocurrieron los hechos existía desde hacía meses una orden de alejamiento dado que la mujer lo había acusado de malos tratos aunque quedó absuelto de este delito por errores en la comunicación de la medida.
La Fiscalía de Santa Cruz en el juicio celebrado en enero de 2024 mantuvo su petición de 19 años de cárcel al hombre que la acusación particular elevaba a 20 y ambas partes pedían 3.
700 euros de indemnización.
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