Las Palmas de Gran Canaria, 5 nov (EFE).
– El colectivo Turcón–Ecologistas en Acción ha pedido este miércoles «medidas preventivas y contundentes» ante la «extensión de la contaminación marina» en el litoral de Gran Canaria, que está dejando «aguas con aspecto aceitoso, malos olores y residuos flotantes», según asegura.
La organización denuncia, en un comunicado, que la contaminación se extiende «más allá del litoral de Telde, alcanzando playas del sureste y del sur de Gran Canaria», con una situación «similar» a la detectada anteriormente en Salinetas, Melenara y Ojos de Garza.
El colectivo considera que existen «indicios evidentes» de que esta contaminación no es «un episodio puntual ni un vertido accidental», sino que su origen «son las jaulas marinas de acuicultura intensiva que operan frente a la costa, tanto en Telde como en otros puntos del litoral insular».
Prueba de ello -asegura- es que ha recibido testimonios de bañistas que han sufrido en los últimos días «infecciones cutáneas, otitis, gastroenteritis y otros cuadros irritativos» tras el contacto con el agua en distintas playas de Telde.
Ante esta situación, Turcón exige la «adopción inmediata del principio de precaución y la suspensión temporal del baño en todas las playas teldenses» hasta que se esclarezcan las causas y se garantice la seguridad sanitaria de las aguas.
“La salud pública está en juego» por lo que «no se puede seguir restando importancia a una contaminación que se repite y se agrava con el tiempo del este y del sur», argumenta, pidiendo a las autoridades «actuar con transparencia y responsabilidad”.
Además, el colectivo reclama al Gobierno Autónomo la «creación urgente de un gabinete de crisis» en el que estén representados los ayuntamientos afectados, el Cabildo de Gran Canaria, la universidad y organizaciones vecinales y ecologistas, para «dirigir una investigación independiente sobre el origen y la magnitud de la contaminación», así como, «medidas preventivas y de protección ciudadana».
Asimismo, Turcón exige «máxima transparencia informativa» a las instituciones públicas y a la empresa responsable de las jaulas marinas, dado que persisten «las sospechas fundadas de que la contaminación proviene de las propias instalaciones acuícolas y no de un vertido accidental, como se ha intentado justificar en los últimos días», sostiene.
Y anuncia que presentará una denuncia formal ante la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural, para que se diriman responsabilidades ambientales y administrativas por los daños ocasionados al litoral y por la posible vulneración de la normativa de calidad de aguas de baño y de gestión del dominio público marítimo-terrestre.
Añadiendo que, además, «se evalúa la posibilidad de presentar denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente para dirigir una investigación al respecto».
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