Las Palmas de Gran Canaria, 19 ene (EFE).
– Un equipo internacional del Instituto Universitario Ecoaqua y de la Universidad de Bolonia ha demostrado que el probiótico Bacillus velezensis D‑18 mejora la supervivencia de la lubina europea frente al Vibrio harveyi, una de las bacterias más problemáticas para la acuicultura mediterránea.
El estudio, dirigido por el catedrático de Sanidad Animal en Acuicultura, Félix Acosta Arbelo bajo el título ‘Effects of Bacillus Velezensis D-18 on Health Status of European Seabass (Dicentrarchus labrax) Experimentally Challenged with Vibrio harveyi’, ha sido publicado recientemente en la revista científica ‘Probiotics and Antimicrobial Proteins (Springer Nature)’.
Como ha informado la ULPGC en un comunicado, los peces del estudio que fueron alimentados durante 30 días con una dieta suplementada con el probiótico Bacillus velezensis D‑18 y expuestos experimentalmente a Vibrio harveyi, mostraron una tasa de supervivencia entre un 27 % al 50 % más alta.
Además, se observaron mejoras histológicas en la mucosa intestinal, incluyendo mayor área de las vellosidades y un incremento en el número de células caliciformes.
Por otro lado, la actividad antibacteriana del suero aumentó significativamente en los peces suplementados tras la infección, apunta la entidad.
Asimismo, el análisis del microbioma intestinal y del biofilm ambiental mostró estabilidad en la composición microbiana, indicando que el probiótico no altera negativamente el ecosistema bacteriano del pez ni del tanque.
Acosta Arbelo ha destacado que los resultados «confirman el potencial de Bacillus velezensis D‑18 como herramienta preventiva eficaz frente a patógenos emergentes en acuicultura», contribuyendo a «reducir la dependencia de antibióticos y favoreciendo sistemas productivos más sostenibles».
El estudio se enmarca en la línea estratégica del grupo GIA del Instituto ECOAQUA de la ULPGC y de la Universidad de Bolonia para el desarrollo de soluciones biotecnológicas aplicadas a la sanidad acuícola.
El trabajo ha sido realizado por un equipo multidisciplinar de ambas instituciones, combinando experiencia en microbiología, inmunología, histología y análisis del microbioma.
Además de Félix Acosta Arbelo, el estudio ha contado con la participación de los investigadores del grupo GIA de ECOAQUA Luis Monzón Atienza, Antonio Gómez Mercader y Pedro Luis Castro Alonso, así como de Giorgia Bignami, Daniela Leuzzi, Daniel Scicchitano, Marco Candela, Andrea Gustinelli, Mouna Jlidi, Perla Tedesco y María Letizia Fioravanti, por parte de la Universidad de Bolonia.
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