Santa Cruz de Tenerife, 28 ago (EFE).
– La Universidad de La Laguna cuenta con una unidad, el Servicio General de Apoyo a la Investigación (SEGAI), que proporciona apoyo científico, instrumental y técnico en el peritaje de joyas y obras de arte, y también respaldo para la detección de fraudes y falsificaciones.
Lo hace a través del Servicio de Apoyo a la Criminalística Forense, una plataforma única en Canarias al combinar ciencia, tecnología y conocimiento multidisciplinar para ofrecer soluciones periciales a la justicia, la ciudadanía y el sector empresarial, informa la ULL en un comunicado.
Rebeca González, una de las responsables de este servicio, explica que su objetivo primordial es responder con rapidez y eficacia a las demandas del ámbito pericial, aportando informes técnicos que pueden ser empleados en procedimientos judiciales o como respaldo para particulares que necesitan resolver situaciones complejas.
El equipo está preparado para identificar, analizar y verificar hechos que requieren evidencia técnica, aplicando principios científicos de disciplinas como la química, la biología, la física o la ciencia de materiales.
El servicio ha intervenido en una amplia variedad de casos, que van desde la falsificación documental hasta fraudes en productos o disputas técnicas.
Así, ha realizado análisis comparativos de papel para detectar fraudes y falsificaciones; la identificación mineralógica de piedras preciosas y semipreciosas; la determinación de corrosión en metales; la detección de contaminantes y fraudes alimentarios y cosméticos; los peritajes de voz; los análisis de rayados y forzados; la detección de firmas y trazados ocultos en documentos y obras y los peritajes de obras de arte.
Uno de los pilares del trabajo de esta unidad es el control exhaustivo de la cadena de custodia: desde la recepción hasta el análisis de las muestras, todo queda registrado para garantizar la validez judicial de las pruebas, lo que permite, incluso, reproducir ensayos años después en caso de contra peritajes.
Entre los usuarios habituales de este servicio se hallan particulares con problemas técnicos, patrimoniales o domésticos; peritos y laboratorios forenses; bufetes de abogados y órganos judiciales; cuerpos policiales y administraciones públicas, especifica la nota de la ULL.
«Atendemos a particulares que, por ejemplo, quieren saber si unas baldosas están deformadas o si su casa tiene aluminosis», comenta Rebeca González.
Ahora bien, el grueso del trabajo procede de peritos que necesitan pruebas para los juicios, e incluso de jueces que requieren algún tipo de prueba.
En todos los casos, los resultados obtenidos pueden utilizarse como prueba técnica en procesos judiciales o como informes de carácter privado.
El servicio cuenta con financiación de la Universidad de La Laguna a través del SEGAI, así como con el respaldo de programas como el Fondo de Desarrollo de Canarias, gestionado por el Gobierno de Canarias.
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