Vinculan la depresión estudiantil con una menor capacidad para frenar pensamientos malos

Santa Cruz de La Laguna, 8 oct (EFE).

– Un equipo de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) ha identificado una relación entre los síntomas depresivos en estudiantes universitarios y una menor capacidad para inhibir pensamientos irrelevantes o no deseados.

Un déficit cognitivo que, según los autores del estudio, podría explicar la tendencia a la rumiación, es decir, la repetición constante de ideas negativas que intensifican el estrés y la ansiedad.

El estudio, realizado por el Instituto Universitario de Neurociencia (IUNE) y publicado en la revista ‘Scientific Reports’, del grupo Nature, combina técnicas de electroencefalografía (EEG) y pupilometría para analizar la actividad cerebral y las respuestas fisiológicas de estudiantes durante tareas de “inhibición semántica”, según ha informado este miércoles la ULL en un comunicado.

En ellas se evalúa la habilidad para suprimir una palabra muy asociada a un contexto en favor de otra no relacionada, una operación que exige control cognitivo.

Los resultados indican que los estudiantes con síntomas depresivos tuvieron más dificultades para ejercer esta inhibición semántica, cometiendo más errores y mostrando menor actividad neuronal en las regiones frontales del cerebro.

Estas dificultades, agregan, podrían explicar la tendencia a la rumiación en las personas con depresión, es decir, su propensión a tener pensamientos negativos repetitivos que intensifican el estrés y la ansiedad.

El trabajo también detectó que el alumnado con síntomas depresivos mostraba una mayor dilatación pupilar durante las tareas, lo que indica un esfuerzo cognitivo más elevado.

Según el equipo investigador, esto sugiere que la depresión no solo afecta la función cognitiva, sino que también hace que las tareas mentales cotidianas sean más agotadoras.

Los autores sugieren en su artículo que esto podría contribuir a incrementar los retos a los que se enfrentan los estudiantes en el entorno académico, como adaptarse a nueva información, gestionar distracciones y regular respuestas emocionales.

Financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y fondos FEDER, el estudio contribuye a comprender mejor los mecanismos cognitivos implicados en la depresión y abre la puerta a intervenciones más específicas para estudiantes con síntomas depresivos.

Entre ellas, los autores proponen programas de entrenamiento cognitivo orientados a mejorar el control inhibitorio y aliviar parte de las cargas mentales asociadas a la enfermedad.

Según la nota, la depresión entre el alumnado universitario es una preocupación creciente, ya que casi el 30% de este sector estudiantil experimenta algún tipo de síntoma depresivo.

EFEbrr/jmor