Viticultores proponen un plan urgente contra la filoxera y alertan de pérdida de empleos

Santa Cruz De Tenerife, 12 ago (EFE).

– La Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (Avibo) ha publicado este martes un plan de actuación urgente para contener el brote de filoxera detectado en Tenerife y evitar que la plaga ponga en riesgo el patrimonio vitivinícola único, y han alertado del riesgo de perder 1.

880 puestos de trabajo de los 5.

000 que genera el sector.

El informe, elaborado por Garoé Travis Consultores bajo la coordinación del economista Ramón Mendoza, plantea medidas inmediatas de control, saneamiento y reconversión, así como un plan de comunicación para minimizar el impacto en la imagen de los vinos canarios.

El Gobierno de Canarias confirmó el 6 de agosto la presencia de ‘Daktulosphaira vitifoliae’ en un parral particular y terrenos abandonados de Valle de Guerra, en La Laguna, y pocos días después notificó un segundo foco en La Matanza.

Ambos se localizan en la vertiente norte de la isla, donde la combinación de vientos alisios y movilidad de uva en plena vendimia «eleva el riesgo de propagación», según Avibo.

Tenerife, que concentra el 47 % de la superficie de viñedo del archipiélago, con 3.

200 hectáreas y seis de las once denominaciones de origen protegidas, es por tanto «eje estratégico del sector», y una pérdida total del viñedo «supondría un impacto económico de más de 63 millones de euros anuales por ventas de uva y vino, además de la desaparición de unos 1.

880 empleos directos».

«El coste de una reconversión total se estima en 96 millones de euros», ha apuntado Avibo.

El documento advierte de que la plaga amenaza no solo la viabilidad económica del sector, sino también la biodiversidad agrícola, el paisaje rural «y un acervo cultural transmitido durante siglos».

Y añaden: la desaparición de formaciones tradicionales como el cordón trenzado, la pérdida de variedades endémicas y el abandono de terrenos podrían agravar la erosión de suelos y aumentar el riesgo de incendios.

El plan de acción propuesto se articula en varias fases, con una medida prioritaria qu es la de modificar de forma urgente la Orden de 12 de marzo de 1987 para permitir la importación excepcional y controlada de material vegetal certificado en casos de emergencia fitosanitaria.

La propuesta incluye la creación de un comité de seguimiento con viticultores, bodegueros, técnicos, administraciones y centros de investigación, así como la colaboración con regiones que han gestionado brotes de filoxera en contextos similares, como Madeira o el sur de Francia.

En la fase de contención, se plantea encargar al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) un estudio urgente sobre el origen y vías de entrada de la plaga, limitar el transporte de uva y plantas entre comarcas e islas y lanzar campañas de sensibilización.

Para las islas aún libres de filoxera, propone programas de formación, vigilancia activa y simulacros de respuesta rápida.

La segunda fase contempla reforzar a la empresa pública Cultesa para sanear en un máximo de cinco años las variedades más relevantes, priorizando las endémicas como Marmajuelo, Listán Negro, Vijariego Blanco, Albillo Criollo o Malvasía Volcánica.

En la reconversión, el informe aboga por combinar el saneamiento de variedades locales con la importación controlada de material resistente, aplicar técnicas de agricultura regenerativa y utilizar sistemas como Ecovitis, que integran inteligencia artificial para optimizar recursos y adaptarse al cambio climático.

El plan también pide ayudas económicas que cubran al menos el 80 % de las pérdidas de ingresos de viticultores y bodegas durante los cinco años que tardan las nuevas plantaciones en entrar en producción, así como campañas para recuperar el posicionamiento en los mercados.

En el ámbito comunicativo, Avibo ha subrayado la necesidad de un mensaje unificado y transparente para evitar alarmas infundadas y proteger la confianza de consumidores y distribuidores.

Entre las acciones propuestas figura la creación de un canal único para notificar posibles focos, la difusión de avances en el saneamiento varietal y campañas de promoción destacando otros atributos diferenciales, como los suelos volcánicos y la singularidad varietal.

La financiación del plan, han apuntado, podría provenir de una combinación de fondos autonómicos, estatales, europeos y aportaciones privadas, incluyendo el Programa de Desarrollo Rural de Canarias y fondos extraordinarios de la UE para emergencias fitosanitarias.

El informe concluye que las decisiones que se adopten en las próximas semanas serán «determinantes» para frenar la expansión de la plaga y convertir esta crisis en una oportunidad para «reforzar la resiliencia del viñedo, preservar su singularidad genética y proyectar con más fuerza la excelencia de los vinos canarios».

EFEcmg/spf