Santa Cruz de Tenerife, 14 may (EFE).
– El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, ha subrayado que Canarias necesita una solución para el tratamiento del amianto dentro del archipiélago, por lo que ha exigido responsabilidad, altura de miras y «decisiones valientes no condicionadas a un cálculo electoral» para encontrar una ubicación.
«No existe una solución inmediata ni sencilla», ha admitido Zapata en una comisión parlamentaria en la que ha respondido sobre las medidas previstas ante la decisión de Andalucía de restringir la recepción de residuos de amianto.
Ha señalado que a largo plazo no hay otra solución más que tratar el fibrocemento en el archipiélago, pero, para minimizar el problema mientras tanto, lo que se ha hecho es extender en seis meses más el plazo de autorización para almacenarlo en las islas.
Paralelamente, se están buscando lugares alternativos a Andalucía para enviar el amianto, pero «está siendo harto complejo porque ninguna comunidad autónoma está por la labor de seguir recibiendo residuos», ha admitido.
A medio plazo, se trabaja con entidades empresariales como Femete, Femepa, Asinca o Ajercan para analizar los sobrecostes del traslado y estudiar fórmulas que permitan aliviar parte de esos costes.
Los residuos son la segunda exportación de Canarias, ha dicho Zapata para ilustrar la necesidad de impulsar la economía circular.
Ha señalado que en el caso del amianto hubo una iniciativa privada para instalar una planta en Gran Canaria que aprovechara los residuos para la restauración de zonas degradadas, pero no ha salido adelante «por situaciones meramente políticas».
«Podríamos tener ya una zona en restauración ambiental con residuos de amianto, pero ese proyecto no termina de salir adelante por el desacuerdo político en la ubicación, aunque cumpliría ambientalmente y cumpliría con el ordenamiento», ha explicado.
El objetivo del Gobierno de Canarias «a largo plazo» es «impulsar soluciones dentro del propio archipiélago, de la mano de los cabildos y de los operadores privados, mediante instalaciones adecuadas y ambientalmente seguras», ha dicho el consejero, sobre todo porque a ello obliga una directiva europea.
«Tenemos que ir todos unidos» para decidir dónde ubicar este proyecto, «Canarias necesita responsabilidad, altura de miras y decisiones valientes, y no condicionarnos a un posible cálculo electoral», ha subrayado Zapata.
Ha garantizado que cualquier solución definitiva será con la máxima seguridad ambiental y sanitaria, porque «se trata de residuos peligrosos que requieren un tratamiento extremadamente riguroso».
El diputado de Vox Nicasio Galván ha lamentado «el freno político» al que está sometida la gestión de residuos como el amianto, que se extiende a la posibilidad de una planta de valorización energética para aprovechar esos residuos en la producción de energía.
Para Galván, todo ello obedece a que se ha trasladado «el miedo a la industria», de manera que «todo el mundo echa a correr», cuando la gestión de residuos es una parte muy importante de la industria y está ligada al crecimiento económico.
El representante de Vox ha instado al Gobierno de Canarias a planificar soluciones «a corto plazo» para solucionar «este problemón» de la gestión de residuos, que se esconden «debajo de la alfombra» mientras en algunas partes de Europa transforman el amianto en vidrio o utilizan desechos para producir energía.
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