Santa Cruz De Tenerife, 7 jul (EFE).
– Al menos 307 personas carecen de hogar y 885 residen en asentamientos informales en el municipio turístico de Arona que, según Cáritas, presenta uno de los índices más elevados de sinhogarismo en Tenerife por la precariedad laboral, problemas de salud mental y barreras administrativas.
Son datos pertenecientes al informe “Las personas en situación de exclusión residencial extrema en el municipio de Arona 2025”, un diagnóstico pionero elaborado por Cáritas que saca a la luz una realidad invisibilizada en uno de los principales destinos turísticos del sur de Tenerife, según han indicado este martes la entidad eclesial y el Ayuntamiento en una nota cojunta.
El citado estudio, elaborado por Cáritas a través de los datos recogidos por sus Unidades Móviles de Atención en Calle (UMAC) para personas sin hogar y que está financiado por el consistorio, identifica a 307 personas en situación de sinhogarismo entre 2024 y 2025.
No obstante, las estimaciones sobre asentamientos informales elevan la cifra real a un rango de entre 470 y 885 personas.
Lejos del denominado “efecto llamada”, el informe revela que el 52,1% de las personas afectadas lleva más de un año en exclusión residencial, y un 14% supera los cinco años.
El perfil mayoritario corresponde a hombres (77,9%) de entre 36 y 65 años (64,2%), aunque destaca el incremento de mujeres (22,1%) y de unidades familiares con menores, que se han duplicado desde el primer semestre de 2025.
Además, el sinhogarismo en Arona presenta una importante dimensión migratoria: el 69,8% de las personas afectadas son de origen extranjero y un 36,2% extracomunitarias, lo que agrava su situación debido a las dificultades administrativas que experimentan.
El informe de Cáritas, basado en 172 entrevistas en profundidad, ha permitido localizar 22 asentamientos informales en el municipio que incluyen chabolas, cuevas, edificios inacabados y caravanas.
Al respecto, apunta la entidad eclesiástica que los datos reflejan una situación de extrema vulnerabilidad, pues el 51,2% no tiene acceso a agua potable, el 77,7% no percibe ningún tipo de ayuda, pensión o subsidio, el 59,9% presenta problemas de adicciones y el 14% patología dual.
La falta de redes de apoyo (48,6%) y las barreras administrativas (15,3%) son los principales factores desencadenantes, continúa el estudio, que también indica que el 37,8% afirma que su salud ha empeorado desde que perdió su hogar.
Cáritas Diocesana de Tenerife advierte de que no se puede normalizar que personas vivan sin acceso a agua o electricidad, expuestas a la violencia y a enfermedades y subraya que este estudio “no es solo un diagnóstico, sino una herramienta para impulsar respuestas urgentes y coordinadas”.
El documento plantea una serie de propuestas orientadas a generar un impacto real en el municipio, desde un enfoque de derechos, con perspectiva de género e interseccionalidad.
Estas medidas se integran en el desarrollo del plan estratégico municipal que actualmente impulsa el Ayuntamiento.
El consistorio de Arona, por su parte, ha anunciado su compromiso de trabajar de forma coordinada con el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias para implementar soluciones eficaces puesto que «conocer la realidad es el primer paso para transformarla y este informe nos obliga a pasar de la visibilización a la acción”, concluye el equipo técnico.
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