CCOO exige que las empresas midan el nivel de gas radón existente en centros de trabajo

Las Palmas de Gran Canaria, 8 abr (EFE).

– Comisiones Obreras exige que las empresas midan los niveles de gas radón a los que los trabajadores están expuestos en sus centros de trabajo, ya que es la segunda causa de cáncer de pulmón tras el tabaquismo, ha indicado la secretaria de Sostenibilidad y Salud Laboral, María del Carmen Marrero.

El radón es un gas radiactivo que tiene su origen en la descomposición del uranio presente en el suelo y las rocas, y se filtra desde el suelo a través de grietas, juntas de construcción, conexiones de tuberías y otras aberturas.

Aunque no representa un peligro al aire libre, puede acumularse en espacios interiores mal ventilados, como sótanos y plantas bajas, alcanzando concentraciones peligrosas para la salud.

Las islas de Gran Canaria y Tenerife tienen una gran concentración de gas radón en sus suelos, según el mapa elaborado por el Consejo de Seguridad Nuclear, ha indicado el técnico de CCOO Óscar Bayona durante una rueda de prensa.

Al ser un gas inerte invisible, inodoro e insípido no avisa de su presencia en el ambiente, lo que le convierte en un riesgo silencioso de consecuencias muy graves para la salud.

Existe una asociación demostrada entre la exposición a radón y el cáncer de pulmón, incluso para los niveles del gas relativamente bajos que suelen existir en el interior de los edificios y centros de trabajo.

El radón es la segunda causa de muerte por este tipo de cáncer, después del tabaco y la primera para personas no fumadoras, y por tanto, es un problema de salud, ha señalado Bayona.

La única forma de saber a qué nivel de radón nos enfrentamos es medirlo, por lo que las empresas deben hacer mediciones para saber cuál es el nivel en los centros de trabajo.

En mayo de 2025, entró en vigor la normativa sobre protección frente a los riesgos de exposición al radón, que obligan a las empresas a hacer mediciones como parte de la prevención de riesgos laborales y protección a la salud.

Si se detectan niveles altos de radón, es imprescindible mejorar la ventilación, sellar grietas y adoptar medidas arquitectónicas, ha asegurado Bayona.

Para conocer con exactitud el nivel de gas radón en un edificio hace falta una estimación anual, pues el nivel cambia de verano a invierno y de la noche al día.

EFEas(foto)