El servicio de cardiología del Molina Orosa reduce un 70% los traslados fuera de Lanzarote

Arrecife (Lanzarote), 11 junio (EFE).

– El servicio de Cardiología del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, en Lanzarote, ha reducido desde el año 2022 hasta en un 70 por ciento el número de pacientes trasladados a otros hospitales de fuera de la isla, según ha informado este jueves la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias en nota de prensa.

La reducción se debe a la integración de procedimientos diagnósticos, terapéuticos e intervencionistas y la incorporación progresiva de nuevas prestaciones.

Además, se ha reforzado la plantilla médica y de enfermería, que actualmente cuenta con trece especialistas, trece enfermeras y quince técnicos en cuidados auxiliares de enfermería.

Durante este periodo, Cardiología ha dejado de ser una sección de Medicina Interna para constituirse como un servicio propio, dotado de capacidad asistencial durante las 24 horas del día.

En el ámbito de las consultas, las visitas al especialista han aumentado cerca de un 28 por ciento respecto a 2022.

En ese ejercicio se registraron 6.

296 consultas, mientras que el pasado año el total de consultas atendidas ascendió a 8.

050.

Por su parte, la actividad diagnóstica también registró cifras récord a lo largo del pasado año, cuando se realizaron 8.

663 pruebas diagnósticas y terapéuticas, lo que supone un incremento superior al 80 por ciento con respecto a 2022.

Por otro lado, la sala de Hemodinámica llevó a cabo en torno a un millar de procedimientos especializados durante 2025.

Asimismo, en este periodo el número de ingresos hospitalarios se ha duplicado hasta alcanzar los 787 pacientes.

Paralelamente, el servicio ha logrado reducir la estancia media hospitalaria en un 20 por ciento, situándose en 5,8 días.

La transformación principal ha sido la puesta en marcha de la sala de Hemodinámica en septiembre de 2023, lo que permite realizar procedimientos complejos como cateterismos cardiacos, estudios electrofisiológicos e implantación de marcapasos y desfibriladores.

Este avance ha hecho posible implantar el Código Infarto en el Molina Orosa y garantizar una respuesta inmediata y especializada ante las emergencias coronarias, lo que ha permitido mejorar significativamente la atención a los pacientes con infarto agudo de miocardio.

En noviembre del año pasado se incorporó la resonancia magnética cardiaca, que permite estudiar con mayor precisión a pacientes con cardiopatías sin necesidad de desplazarse al hospital de referencia en Gran Canaria ni ser derivados a otros centros especializados.

A estos avances se suma la creación de un espacio específico de telemetría para la monitorización continua de pacientes cardiológicos durante su recuperación tras una intervención, así como la consolidación de nuevos circuitos de coordinación e interconsulta con Atención Primaria.

El servicio ha ido incorporando nuevas técnicas y procedimientos, entre los que destaca la implantación del primer marcapasos sin cable en el hospital, una alternativa mínimamente invasiva que supone un avance en el tratamiento de determinados trastornos del ritmo cardíaco.

“Esta ampliación de la cartera de servicios hace que, en la actualidad, únicamente se deriven al hospital de referencia aquellos casos de extrema complejidad que requieren cirugía cardiaca, recambios valvulares o trasplantes cardiacos”, señala la nota informativa.

EFE1012213sgc/cms