Santa Cruz de Tenerife, 4 abr (EFE).
– La Sala de Apelación de la Audiencia Nacional mantiene su condena a 12 años y medio y 10 años y medio de cárcel y una multa que en total suma 310 millones de euros a dos tripulantes de un velero que fue interceptado en aguas canarias con 2,2 toneladas de cocaína.
A finales del pasado año la Audiencia emitió la primera sentencia condenatoria, que fue recurrida ante este mismo órgano con idéntico resultado.
La operación tuvo lugar sobre las cinco de la mañana del 24 de agosto de 2023 por parte de un buque de la Armada española que localizó al velero y envió dos embarcaciones para que procedieron al abordaje.
A bordo estaban los dos condenados y otras cinco personas más que quedaron absueltas, además de 89 bolsas de deporte, cada una con 25 kilos de cocaína hasta sumar algo más de 2.
200 kilos.
Los tripulantes y la carga fueron trasladados a un buque español y se procedió al hundimiento del velero ante la imposibilidad de desplazarse por sus propios medios dado su mal estado.
Una vez llegaron al puerto de Las Palmas se comprobó que la pureza de la cocaína era de un 93%, por lo que el valor de cada uno de los kilos hubiese alcanzado cerca de 36.
000 euros.
Las defensas plantearon sin éxito tanto en la primera instancia como ahora en la segunda, la ilegalidad del abordaje dado que las autoridades holandesas y polacas no lo habían autorizado, a lo que se respondió que desde España se dio vía libre a la operación dado que el barco se encontraba en aguas cercanas a Canarias.
La mecánica de la operación se basaba en abordar la nave cuando estuviera a una distancia prudencial de las islas, donde se pensaba realizar el transbordo de la droga a otra embarcación desconocida para llevarla a puertos deportivos de la Comunidad de Valencia, desde donde sería distribuida por toda Europa.
La Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) solicitó a través del Centro de Inteligencia y Crimen Organizado (CITCO) ante las autoridades de Holanda y Polonia, dado que la embarcación llevaba estas banderas, permiso para el abordaje, a lo que respondieron que no pertenecían a sus países.
Las informaciones recabadas por ese cuerpo apuntaban a un velero que importaba cocaína desde Brasil hasta España que habría partido de Sudamérica el 25 de julio, con el sistema de localización apagado y pabellón de Holanda, que luego cambió por el de Polonia, y que se situaba a unas 1.
200 millas de Canarias cuando fue abordado.
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