SANTA CRUZ DE TENERIFE 11 May. (EUROPA PRESS) –
Dos farmacias de Santa Cruz de Tenerife que desarrollan su labor asistencial en zonas rurales han impartido sesiones de educación sanitaria a pacientes y personas cuidadoras para fomentar el autocuidado y la adherencia en el ámbito de la salud mental, en el marco de una campaña impulsada por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos bajo el nombre de Escuelas Rurales de Salud Mental.
La iniciativa, desarrollada en colaboración con Boehringer Ingelheim, tiene como objetivos «potenciar» la intervención de la farmacia comunitaria en la detección de síntomas de patología mental, fomentar la derivación al especialista y desarrollar la educación sanitaria y el autocuidado, según ha informado el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife en una nota.
En definitiva, se busca impulsar la labor de los farmacéuticos y las oficinas de farmacia como «un potente radar social» de problemas de salud mental.
SOBRE LAS SESIONES
Las farmacias que se han sumado a la campaña, en los municipios de Fasnia y Tacoronte, imparten dos sesiones de educación sanitaria dirigidas a pacientes y cuidadores a los que se les explica la importancia del autocuidado en la salud mental y de la adherencia tanto a los tratamientos como a los hábitos de vida saludables, entre ellos, el ejercicio físico y una alimentación equilibrada.
Para Manuel Ángel Galván, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife esta iniciativa pone de manifiesto que el papel de la farmacia comunitaria en el ámbito de la salud mental «es cada vez más relevante».
La iniciativa se enmarca en una campaña que el Consejo General puso en marcha en noviembre del 2024 junto a la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) y en colaboración con Boehringer Ingelheim, cuyo eje principal fue, además de potenciar la intervención de los farmacéuticos comunitarios en patología mental, promover la estima frente al estigma en salud mental.
Para ello, se desarrolló una guía científica junto a la SEPSM, que permitía a estos profesionales sanitarios profundizar en sus conocimientos sobre las principales patologías mentales, sus diferencias, los signos y síntomas de alerta y las buenas prácticas de derivación al especialista.
Además, se crearon infografías descriptivas sobre autocuidado en la salud mental para pacientes y personas cuidadoras, donde se aborda la importancia de la adherencia terapéutica y a hábitos saludables. También, bajo el paraguas de Escuela con Pacientes del Consejo General, se desarrolló un webinar formativo con el título de «El papel del autocuidado en la Salud mental».
UN «RADAR» PARA DETECTAR PRIMEROS SÍNTOMAS
Desde el Colegio de Farmacéuticos defienden la contribución de las farmacéuticas y farmacéuticos comunitarios a la hora de afrontar «el gran reto de la salud mental», ya que su cercanía al paciente supone un «radar» para detectar primeros síntomas, en pacientes que han dejado de tomar su medicación, otros que expresan reacciones adversas o que muestran signos de empeoramiento.
En el estudio ‘La Salud Mental en España’, promovido por el Consejo Asesor Social de la Profesión Farmacéutica, en el que se hace una fotografía de la prevalencia, causas, factores de riesgo, sistemas y recursos de atención asociados a los problemas de salud mental, se recoge un decálogo de recomendaciones en las que se insta a tener en cuenta a los farmacéuticos como un recurso sanitario para mejorar la atención a las personas con patologías mentales.
Como se defiende en el informe, la colaboración de los profesionales farmacéuticos con el resto de sanitarios «potencia la calidad de los cuidados continuos», desde la prevención y detección hasta el seguimiento a largo plazo del tratamiento y proceso de recuperación.
Así, consideran, integrar a los farmacéuticos en equipos multidisciplinares de salud mental es una medida «necesaria» para mejorar la coordinación entre los distintos actores del sistema de salud y ofrecer un enfoque «más integral y personalizado» al paciente.