Las Palmas de Gran Canaria, 12 dic (EFE).
– El Laboratorio de Innovación Social de Fundación Mapfre Canarias y Plena Inclusión han celebrado en el barrio de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria, un evento pionero que responde al primero de los retos planteados por la iniciativa, la accesibilidad e inclusión total.
El evento ‘La Isleta, unida por la inclusión’ ha tenido lugar en la Plaza del Pueblo del barrio, con una propuesta que ha sido diseñada por vecinos, entidades sociales y profesionales con el objetivo de lograr la inclusión de las personas con discapacidad en su comunidad.
Con un proceso de trabajo conjunto, este evento ha trabajado en la necesidad de crear una guía para diseñar eventos comunitarios inclusivos, abiertos y accesibles a todas las personas y la importancia de impulsar un evento inclusivo real en un barrio, creado en colaboración con sus habitantes.
Así lo ha expresado a EFE la directora gerente de Plena Inclusión Canarias, Natalia Cañeque, que ha destacado que este evento ha sido también el espacio para presentar la guía de cómo celebrar un evento inclusivo, de forma que esta cita sirva como hoja de ruta de presente y futuro.
Esta jornada «ha tenido desde el minuto 1 la concepción del proyecto, la planificación, la ejecución y la evaluación de todas las personas implicadas, que no es lo habitual», porque en la inclusión real «hay que tener en cuenta todas las personas y todas las necesidades desde el principio».
La inclusión es «transversal», y por eso, ha señalado, «es fundamental la accesibilidad» no solo física sino también ante otras barreras como puede ser la sensibilidad lumínica o al ruido, ha apuntado entre otros ejemplos.
«Sin accesibilidad no hay participación de muchas personas», por lo que debe ser «la llave» en los proyectos, ha destacado Cañete.
Realizar «un evento solo y en exclusiva para personas con discapacidad no es un evento inclusivo».
porque.
aunque «tenga la mejor voluntad, hay que pararse a reflexionar que apartar a un sector de la población no es inclusivo».
Este evento busca servir de base para una nueva manera de trabajar donde todos «puedan tener la oportunidad de participar y de añadir valor, igual que cualquier ciudadano».
Esta jornada es el resultado directo del proceso de cocreación y responde a la idea de que “la inclusión se planifica, no se improvisa”, ha subrayado el coordinador del Laboratorio de Innovación Social de Fundación Mapfre Canarias, David Batista.
Este es «el primer reto que lanza el Laboratorio de Innovación Social que pone en marcha Fundación Mapfre Canarias» en un proyecto que busca «trabajar problemáticas de las islas de una manera cercana con entidades, con personas, ciudadanía, profesionales, y darle una respuesta».
En este caso junto a Plena Inclusión Canarias, el desafío era «conseguir que las personas con discapacidad estuvieran más incluidas en su barrio y en su entorno» con el ejemplo de esta jornada de ocio inclusivo y la guía, «que sirva de herramienta práctica para tener en cuenta todos los elementos que hay que valorar a la hora de organizar un evento para que realmente sea inclusivo».
Desde finales de julio se trabaja en La Isleta junto a asociaciones vecinales, de jóvenes del barrio y la Asociación de Salud Mental Espiral en «reflexionar sobre la necesidad de hacer actividades que sean inclusivas, sobre lo que es realmente ocio inclusivo y lo que no es».
En una actividad inclusiva «todas las personas tienen que estar desde el principio en todas las fases del proyecto y es lo que ha ocurrido aquí», con un trabajo «desde el principio diseñando qué es lo que queríamos hacer y lo hemos llevado a la práctica».
Como ha señalado Batista, «todo este recorrido juntos es un éxito» y la guía, de licencia abierta y descargable en la página web de la Fundación, «sirve para testar y trabajar en base a unos pasos» que es a la vez «un aprendizaje para seguir mejorando y seguir enriqueciendo» experiencias futuras.
A pesar de que la lluvia ha obligado a modificar el programa previsto, se han desarrollado actividades de sensibilización, de ocio inclusivo para todas las edades, abiertas, accesibles y adaptadas a distintos intereses y capacidades.
Con la celebración de esta jornada, Fundación Mapfre Canarias y Plena Inclusión buscan avanzar en un modelo de innovación social comunitaria que pueda ser replicado en otros barrios, fomentando entornos más participativos, accesibles y cohesionados.
Además, ya está en marcha el nuevo proyecto asociado al reto 2025, el envejecimiento en positivo y paliar los estigmas del edadismo, y en nuevos desafíos en el laboratorio social de la entidad.
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