Madrid, 11 mar (EFE).
– La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha afirmado que el Gobierno será «todo lo flexible» que pueda con las autonomías y los ayuntamientos en la utilización de las reglas fiscales, pero «sabiendo que la sostenibilidad en el medio plazo es una exigencia de todas las administraciones».
Así ha resumido la vicepresidenta su comparecencia de este miércoles en la Comisión de Hacienda del Senado, en la que ha advertido de la necesidad de esperar al 31 de marzo para conocer los datos «reales» de déficit de las administraciones públicas en 2025 y ha subrayado que la regla de gasto europea limita cuánto puede aumentar el gasto público del conjunto de la Administración entre un año y otro.
Algo que implica, ha señalado, que «siempre que alguien excede la regla de gasto significa que hay otro que la tiene que ajustar más», es decir, que algunos subsectores verían restringida su capacidad de gasto.
Montero ha dicho al PP que el Gobierno sí cumple el déficit «y eso les molesta», porque va contra su «mantra» de que «los socialistas son malgastadores y no tienen en cuenta la sostenibilidad del sistema», mientras que en los ocho años de gobierno de Pedro Sánchez «se ha demostrado justamente lo contrario y los ciudadanos han aprendido».
La titular de Hacienda ha contestado así a los senadores del PP Carlos Polanco y Gerardo Camps, que han asegurado que su partido no se opone a la flexibilidad fiscal, pero exige que se haga «con reglas comunes» y con «igualdad» para todos los territorios.
Polanco ha declarado que el PP ve «legítimo» defender un mayor margen fiscal para las comunidades «cumplidoras» con el déficit, siempre con unas reglas «iguales para todos» y un «sistema común para todas las comunidades autónomas», aunque lo considera difícil sin presupuestos, sin un marco actualizado de financiación autonómica y sin una negociación en igualdad de condiciones.
El senador de Junts Joan Baptiste Bagué ha aprovechado para reiterar que su formación no puede apoyar la propuesta de financiación autonómica porque supone «perpetuar el déficit fiscal» de Cataluña; mientras Dolores Etxano, del PNV ha manifestado que las reglas de gasto no están adaptadas al nuevo marco fiscal y tienen un diseño «de talla única» que no distingue entre administraciones con déficit o superávit y niveles de deuda altos o muy bajos.
Por su parte, el socialista Mario Soler ha señalado que la estabilidad presupuestaria no es un «corsé» para la inversión sino una «garantía de sostenibilidad en el tiempo» para las administraciones, aunque ha reconocido que es difícil explicar que por ejemplo un ayuntamiento que «ha hecho todo muy bien y tiene un sobrante», no lo puede utilizar para invertir.
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