Santa Cruz De Tenerife, 14 abr (EFE).
– El consejero de Educación del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, ha defendido este martes en el Parlamento autonómico la gestión de su departamento durante la borrasca ‘Therese’ que tuvo lugar a finales de marzo y ha rechazado las críticas del PSOE, al asegurar que todas las decisiones adoptadas respondieron a criterios técnicos y de seguridad.
Suárez ha subrayado durante una comparecencia parlamentaria que la suspensión de la actividad lectiva presencial se adoptó siguiendo las recomendaciones de los servicios de emergencia, con el objetivo de «limitar la movilidad y evitar exposiciones innecesarias al riesgo» ante la confluencia de fenómenos adversos como lluvias, viento, oleaje o riesgo de desprendimientos.
El consejero ha insistido en que su departamento no actúa de forma unilateral y que las decisiones están avaladas por los expertos, en coordinación con organismos como el 112 o las direcciones generales de Seguridad y Emergencias.
Asimismo, ha defendido que la evolución del fenómeno fue «impredecible» y que, en la noche previa, la situación se encontraba en alerta amarilla, lo que no justificaba una suspensión generalizada de las clases.
Según ha explicado, el 24 de marzo por la mañana se recomendó inicialmente una recogida anticipada y escalonada del alumnado, pero la evolución del episodio y la elevación del nivel de alerta en Gran Canaria obligaron a modificar la decisión.
Suárez ha admitido que estos cambios pueden percibirse como «órdenes y contraórdenes», pero ha defendido que responden a la adaptación constante a la información disponible y a la prioridad de proteger a alumnado, familias y personal educativo.
El consejero ha destacado además que, pese a la suspensión de la actividad presencial, se impartieron clases de forma telemática en varias islas como Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa, y en Gran Canaria en horario de tarde y noche, con el objetivo de minimizar la pérdida lectiva.
También ha señalado que la suspensión se extendió a todo el archipiélago en jornadas posteriores por recomendación de los expertos, centrada en evitar desplazamientos ante el riesgo de incidentes en carretera.
«Lo volvería a hacer», ha asegurado Suárez, quien ha defendido que la prioridad fue en todo momento la seguridad, pues una decisión distinta podría haber tenido consecuencias graves, ha esgrimido.
El diputado del PSOE Marcos Hernández ha criticado la gestión del Ejecutivo y ha señalado que la sucesión de decisiones generó «confusión e inseguridad» en las familias.
A su juicio, la falta de previsión y los cambios de criterio en corto espacio de tiempo dificultaron la conciliación y evidenciaron problemas en la toma de decisiones ya que, según ha defendido, aunque los fenómenos puedan ser imprevisibles en su evolución, «sí eran previsibles en su aparición», de modo que ha cuestionado que se delegue en los centros educativos la responsabilidad en situaciones de este tipo.
Por su parte, la diputada de Nueva Canarias Carmen Hernández ha considerado que la comparecencia es una oportunidad para «hacer pedagogía» sobre cómo se toman estas decisiones y ha insistido en que deben explicarse mejor a la ciudadanía.
Asimismo, ha planteado la necesidad de mejorar las infraestructuras educativas ante episodios meteorológicos y ha pedido información sobre el alcance de la enseñanza telemática durante esos días.
Por otro lado, el portavoz de Vox Javier Nieto ha apelado a la «prudencia» como principio en la toma de decisiones y ha evitado realizar una valoración concluyente sobre la actuación del consejero al considerar que le faltan datos.
No obstante, ha reconocido que la situación generó perjuicios para la ciudadanía, como problemas de conciliación o pérdida de horas lectivas, y ha señalado que existe en la sociedad una percepción de incertidumbre, por lo que ha planteado la necesidad de ajustar los protocolos para adaptar mejor las decisiones a la realidad geográfica de Canarias.
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