Canarios residentes en la Península piden «precios asequibles» de los vuelos

Santa Cruz de Tenerife, 8 nov (EFE).

– Las asociaciones Canarios sin Alas, Canarios por la Movilidad Justa y Casa Canarias Barcelona celebraron este sábado concentraciones en Madrid y Barcelona bajo el lema ‘Volver a casa no es un privilegio, sino un derecho’, para reclamar una conectividad aérea «justa y asequible» entre Canarias y la Península.

Las movilizaciones, aplazadas desde el pasado 31 de octubre en señal de respeto y solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario de Urda, responden a una reivindicación que las asociaciones llevan más de 15 años trasladando a las administraciones públicas sin que, a su juicio, se hayan adoptado soluciones suficientes.

«Canarias está a solo un vuelo.

Pero para muchos, ese vuelo es inalcanzable», recoge el manifiesto leído durante las concentraciones, detalla en un comunicado la asociación Canarios sin Alas.

Los convocantes denuncian que el elevado precio de los billetes impide a numerosas familias canarias reunirse durante las vacaciones de Navidad o verano y dificulta especialmente los desplazamientos urgentes por enfermedad o fallecimiento de seres queridos.

Según los testimonios recogidos por las asociaciones, algunas personas han tenido que afrontar billetes de hasta 600 euros para despedirse de un familiar.

Las asociaciones recuerdan que el actual sistema de bonificaciones al transporte aéreo reconoce una reducción del 75 % de la tarifa bonificable a quienes acreditan su residencia en Canarias, independientemente de su lugar de nacimiento.

Sin embargo, los canarios que trasladan su residencia a la Península dejan de cumplir ese requisito y pierden el acceso a la ayuda, al igual que sus familiares cuando tampoco reúnen las condiciones para beneficiarse de ella.

«No pedimos que se eliminen las subvenciones a los residentes.

Pedimos que se revise un sistema que, mientras facilita la movilidad de unos ciudadanos, puede convertir el regreso a casa de otros en un gasto inasumible»», esgrimen.

Para las asociaciones, el problema no es únicamente económico: «es una cuestión de arraigo, de vínculos familiares y de igualdad de oportunidades para mantener el contacto con la tierra de origen».

Los canarios que viven fuera necesitan regresar durante las vacaciones escolares, en Navidad, Semana Santa o verano, precisamente cuando los precios suelen ser más elevados.

Y, a diferencia de un viaje turístico, muchas de estas visitas responden a necesidades familiares que no pueden aplazarse.

«No somos turistas.

No viajamos a Canarias únicamente para disfrutar de unas vacaciones.

Volvemos para abrazar a nuestros padres, acompañar a nuestros mayores, cuidar de nuestras familias y transmitir a nuestros hijos el vínculo con su tierra», argumentan.

Las asociaciones consideran necesario revisar los mecanismos de subvención y estudiar fórmulas que permitan contener las tarifas, mejorar la competencia y facilitar los desplazamientos familiares, sin perjudicar los derechos de los actuales beneficiarios.

Recuerdan que, tras años de reuniones con representantes políticos en Canarias, España y Bruselas, siguen esperando «medidas eficaces» que permitan reducir el coste de los desplazamientos.

Por ello, reclaman a los partidos políticos que incorporen «compromisos concretos» en sus programas electorales, incluyendo la regulación de precios u otras medidas que faciliten directamente el regreso de los canarios residentes en la Península.

Asimismo, instan al Gobierno de Canarias a aprovechar los próximos presupuestos autonómicos para impulsar soluciones que contribuyan a reducir esta distancia económica.

EFEjmor