Santa Cruz de Tenerife, 17 sep (EFE).
– La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife pide penas de 11 años de cárcel y multa de 30 millones de euros para cada uno de los dos acusados de transportar 592 kilos de cocaína de gran pureza en un velero que fue interceptado cerca de Canarias.
La acusación se dirige contra ambos al considerar probado el Ministerio Público que se pusieron de acuerdo con terceras personas sin identificar para transportar en un velero de pabellón polaco 19 fardos, de entre 29 y 33 kilos de peso cada uno, con la intención de entregarlo para su posterior distribución.
Cuando estaban en aguas internacionales fueron abordados por las lanchas de la Armada española.
Además de la droga les fueron intervenidos un teléfono satelital, un ordenador portátil, una tarjeta y su soporte y un terminal móvil que empleaban para mantener la comunicación y que los investigadores consideran que tienen relación con estos hechos.
El velero era propiedad de uno de los acusados, quien lo había adquirido con la finalidad de realizar el transporte de las sustancias estupefacientes, sostiene la Fiscalía en su escrito de calificación.
Las sustancias estupefacientes intervenidas tenían un valor de venta en el mercado ilícito, calculado en kilos, de 14,5 millones y a partir de ahí se fijó la cuantía de la multa.
Los acusados, que se encuentran en estos momentos en situación de libertad provisional, se sentarán en el banquillo de la Audiencia Provincial tinerfeña el próximo 22 de septiembre.
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