Las Palmas de Gran Canaria, 18 sep (EFE).
– El Cabildo de Gran Canaria ha culminado la reforma integral del nuevo Centro de Acogida Inmediata (CAI) Tanara, en el municipio de Telde, con una inversión de 1,13 millones de euros destinada a reforzar la red insular de atención a menores en situación de desprotección.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, ha visitado este viernes las instalaciones acompañado por el vicepresidente primero y consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, Augusto Hidalgo, y la consejera de Política Social, Accesibilidad, Igualdad y Diversidad, Isabel Mena.
Según ha explicado Morales en un comunicado, el nuevo recurso público, con capacidad para 20 menores y una plantilla integrada por 36 profesionales, permitirá atender y proteger de forma inmediata a menores de hasta 12 años que requieran acogida en la isla.
El objetivo es ofrecer «un servicio público de calidad» en «unas instalaciones en condiciones extraordinarias» donde los menores «podrán ser acogidos y protegidos desde el momento en que lo necesiten».
Hidalgo ha destacado que el inmueble, concebido originalmente como vivienda residencial privada, ha sido transformado en «unas instalaciones plenamente adaptadas» tras una intervención ejecutada por el Servicio de Arquitectura del Cabildo.
La consejera Isabel Mena ha subrayado que el centro ha sido diseñado para proporcionar «un entorno lo más parecido posible a un hogar» a niños y niñas en situación de extrema vulnerabilidad, «donde puedan sentirse seguros, continuar con su vida y recuperar sus rutinas».
El nuevo CAI sustituirá a las antiguas dependencias de Santa Rosalía, donde el Cabildo venía prestando este servicio desde 1970.
El edificio, adquirido por la corporación insular en 2016 y con una superficie construida de 956 metros cuadrados, ha sido sometido a una reforma integral para adaptarlo a las necesidades funcionales y normativas de un centro público de acogida inmediata.
Las obras incluyeron la redistribución de espacios interiores, la renovación de instalaciones, la mejora de la eficiencia energética y la incorporación de un ascensor accesible, además del equipamiento y mobiliario necesarios para la puesta en funcionamiento del centro.
La planta baja alberga las dependencias administrativas y de atención al público, mientras que el sótano acoge las instalaciones técnicas, lavandería, almacenes, espacios destinados al personal y una amplia zona de actividades y juegos.
Las plantas primera y segunda se configuran como dos unidades residenciales independientes, con dormitorios, baños, cocina, comedor y espacios comunes destinados a la convivencia de los menores.
La azotea incorpora, además, zonas exteriores de estancia y recreo.
El Cabildo ha informado además de que el centro dispone de aseos adaptados en todas las plantas y de uno específico para personas ostomizadas.
Las obras finalizaron en mayo de 2026 y la inversión global ascendió a 1.
131.
079 euros, según ha detallado la corporación insular.
EFEmrgz/pcr