Santa Cruz de Tenerife, 23 sep (EFE).
– Tres acusados de un delito contra la salud pública han aceptado en una vista celebrada en la Audiencia Provincial tinerfeña, penas que van de los tres años de prisión para uno de ellos y dos de año y medio para los restantes por traficar con cocaína, hachís y MDMA.
Al principal acusado e le obliga a pagar multa de 10.
500 euros, aunque ya se ha declarado insolvente, y a los demás 600 a cada uno.
Dos de ellos fueron sorprendidos dentro de un vehículo y el otro fuera cuando un agente de la Guardia Civil se acercó y tras pedir su identificación observó como el principal acusado le daba una cajita que llevaba en el bolsillo trasero de su pantalón al que permanecía fuera del coche y le dijo que saliera sonriendo.
El agente emprendió la persecución del sospechoso que huía viendo como tiraba la caja al suelo en la que habían 5 bolsas de cocaína con un peso neto de 2,5 gramos destinados a la venta.
Como consecuencia de lo anterior, se procedió a realizar entrada y registro en el domicilio del cabecilla teniendo como resultado la incautación no solo de sustancias estupefacientes sino de utensilios necesarios para esta actividad como móviles, una báscula de precisión, plástico e hilo y un cuchillo de 22 centímetros.
En la casa se encontraron 10 gramos de MDMA, 38 de resina de cannabis, 5 de cocaína y casi 2.
000 euros.
La venta de estas sustancias habría implicado un beneficio de alrededor de 1.
000 euros.
La Fiscalía pedía cinco años de cárcel al primer acusado y tres a los otros dos y multas de 3.
000 euros a cada uno de ellos.
EFEnra/spf1012088