Delgado niega privilegios a los menores migrantes sobre los canarios, como sostiene Vox

Santa Cruz de Tenerife, 23 sep (EFE).

– La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, Candelaria Delgado, ha negado este martes en el pleno del Parlamento regional que se dé un trato privilegiado a los menores migrantes no acompañados en comparación con los menores canarios, tal y como sostiene Vox.

Candelaria Delgado ha juzgado «inaceptable que se intente enfrentar a la ciudadanía con el mensaje de que hay un peor trato para los de aquí.

Esa narrativa es falsa, peligrosa y, sobre todo, irresponsable».

Esta es la respuesta que ha dado a la diputada de Vox Paula Jover, quien ha recalcado que la oferta de ocio para «la mitad» de los jóvenes canarios este verano se redujo a ir a la playa en transporte gratuito, «los menores extranjeros han ido al Siam Park, al circo», y asistido a «veladas con trabajadoras sociales en las que encargan pizzas a domicilio».

Todo ello, «por supuesto, sin olvidar la paga semanal», ha anotado Jover, quien ha acusado a la consejera de ser «cómplice» de que en los centros de menores extranjeros «se apaguen las cámaras», se creen equipos para «aplacar conflictos» y que haya «terapias de humo para incentivar el consumo de tabaco» entre los chicos.

Candelaria Delgado ha puesto la pregunta formulada por la diputada de Voz como «una muestra más del uso irresponsable y tóxico» que hace la formación liderada por Santiago Abascal de «un tema tan serio como la infancia migrante».

«Este gobierno es decente y nos repugna profundamente que se intente hacer política barata con el sufrimiento de miles de niños y niñas que llegan en pateras, solos, huyendo de guerras, del hambre y de la violencia.

No hay nada mas miserable que convertir a esos niños en munición electoral, alimentando el miedo y el enfrentamiento social», ha exclamado.

Por lo demás, ha indicado que la Constitución, el Estatuto de Autonomía, la Convención sobre los derechos del niño de la ONU y la Ley de Extranjería «nos imponen el deber» de atender a los menores migrantes; «No es una cuestión de voluntad política.

Es una obligación legal y moral».

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