Confirman condenas de hasta 18 años a un banda de ladrones que torturó al dueño de un casa

Las Palmas de Gran Canaria, 6 jul (EFE).

– El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha confirmado las condenas de cinco a 18 años de cárcel impuestas por la Audiencia de Las Palmas a un grupo de ladrones que torturó en Lanzarote al dueño de una de una casa para robarle, con tal violencia, que el hombre murió al cabo de dos meses.

Los hechos ocurrieron en enero de 2016 en el municipio de San Bartolomé, cuando parte de los procesados se hicieron pasar por agentes policiales para acceder a la vivienda y exigir que les abrieran la caja fuerte, fingiendo que estaban realizando un registro por la supuesta comisión de un delito de blanqueo de capitales.

Durante el asalto, los ladrones «torturaron durante dos horas» al dueño de la vivienda, con golpes reiterados, fracturas en distintas partes del cuerpo, descargas eléctricas en los genitales y otras conductas de especial crueldad, recuerda la sentencia.

La Sala de lo Penal subraya que todos esos hechos fueron ejecutados por un grupo «con una estructura organizativa en la isla para la perpetración concertada de hechos delictivos».

El TSJC considera acreditado que el ataque no fue improvisado, sino planificado con vigilancia previa, reparto de funciones, uso de disfraces para ocultar la identidad, alquiler de vehículos y empleo de útiles para inmovilizar a las víctimas.

La sentencia afirma que los acusados «se reúnen, se agrupan y se conciertan para preparar y planificar la ejecución coordinada de futuros delitos».

El fallo establece que los autores de los hechos no solo cometieron delitos de robo con detención ilegal, tenencia de armas prohibidas y pertenencia a organización criminal, sino también de asesinato en grado de tentativa, cargo que las defensas pretendían rebajar a simples lesiones.

Para el tribunal, la violencia que los procesados desplegaron contra la víctima fue tal, que necesariamente tuvieron que ser conscientes de que podían matarlo.

El TSJC estima, de hecho, que los procesados por estos hechos han recibido condenas «benignas» en comparación con su gravedad.

Al respecto, subraya que uno de los acusados, condenado únicamente en calidad de cómplice, «atesora nada menos que once condenas, una de ellas por asesinato».

«Y más benignidad se observa», agrega la Sala, «en el caso del jefe de la organización, con siete antecedentes, entre otros por el mismo asesinato que el anterior».

EFEjmr/mrgz