Las Palmas de Gran Canaria, 10 ago (EFE).
– Una persona ha sido detenida en Las Palmas por presuntamente acceder de forma ilícita a sistemas informáticos y comunicaciones electrónicas de dos empresas ubicadas en Madrid y Valencia para obtener información relacionada con operaciones comerciales que después habría utilizado para cometer un fraude por valor de 12.
000 euros en total.
Según ha informado este lunes en nota de prensa la Guardia Civil, esta persona, que ya ha pasado a disposición judicial en un órgano de Las Palmas de Gran Canaria, habría cometido dos delitos de estafa, otro de falsificación de documento mercantil y otro de acceso ilícito a sistemas informáticos.
Todo ello a través de un presunto fraude conocido por las siglas BEC, del inglés Business Email Compromise, según la cual el atacante se hace pasar por alguien en quien el destinatario debería confiar y pide al destinatario que realice una transferencia bancaria, desvíe la nómina, cambie los datos bancarios para futuros pagos, etcétera.
Estos hechos se iniciaron cuando una empresa de Pinto (Madrid) detectó una operación fraudulenta relacionada con el pago de una factura pendiente a uno de sus proveedores, por lo que presentó una denuncia a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil.
El presunto autor habría accedido de forma ilícita a sistemas informáticos y comunicaciones electrónicas, obteniendo información relacionada con las operaciones comerciales de la empresa que posteriormente habría utilizado para ejecutar el fraude, ha precisado la Cibercomandancia del Instituto armado.
En concreto, la empresa recibió un correo electrónico que aparentemente procedía de uno de sus proveedores y mediante el que se solicitaba que el importe de una factura pendiente fuese abonado en una cuenta bancaria diferente de la habitual.
Para ello, el ahora arrestado utilizó una dirección de correo electrónico que presentaba un dominio fraudulento prácticamente idéntico al legítimo, con varias letras modificadas, circunstancia que pasó inadvertida para la víctima, al tiempo que contenía información real sobre la relación comercial entre ambas empresas y el importe solicitado coincidía exactamente con el de una factura pendiente de pago, lo que otorgó una mayor apariencia de legitimidad a la comunicación.
Como consecuencia del engaño, la empresa realizó la transferencia a la cuenta bancaria facilitada en el correo electrónico y, posteriormente, al comprobar la operación con el proveedor, fue cuando detectó que el mensaje no había sido enviado por este y que los datos bancarios habían sido modificados fraudulentamente.
Durante el desarrollo de la investigación, los agentes detectaron la existencia de un segundo perjudicado, una empresa valenciana, que habría sido víctima de una operativa de características similares y que ya había presentado una denuncia ante otro cuerpo policial.
Tras establecer la posible conexión entre ambos hechos, el Equipo Arroba de la Cibercomandancia solicitó el traspaso de las diligencias al cuerpo policial que inicialmente había recibido la segunda denuncia, con el objetivo de continuar las actuaciones de manera conjunta.
Así, gracias al análisis conjunto de ambas denuncias se pudo determinar que los hechos presentaban elementos comunes y que el perjuicio económico ocasionado a las víctimas ascendía a un total de 12.
000 euros.
El estudio de la trazabilidad de las operaciones económicas y del resto de evidencias obtenidas durante los meses de investigación permitió finalmente identificar al presunto responsable de los hechos, a quien se le tomó manifestación como presunto autor de los delitos antes citados.
Todas las diligencias instruidas se han puesto a disposición de la autoridad judicial competente de Las Palmas de Gran Canaria, concluye el comunicado.
EFEcas/mrgz