Santa Cruz de Tenerife, 15 jul (EFE).
– El Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha los trámites para licitar los programas CONTROLA y REINTEGRA, iniciativas destinadas a prevenir y reducir las adicciones relacionadas con el consumo de benzodiacepinas y alcohol.
Ambos proyectos, impulsados por la Consejería Delegada de Educación para la Prevención, buscan actuar sobre dos de los problema sanitarios y sociales que más han crecido en los últimos años en la isla, indica una nota del Cabildo.
Los programas se desarrollarán durante doce meses y contarán con equipos multidisciplinares especializados, integrados por profesionales de la psicología y del trabajo social, con el objetivo de ofrecer una atención integral y coordinada con los servicios sanitarios y sociales del territorio.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha destacado la importancia de actuar de forma preventiva ante unas adicciones cada vez más presentes en la sociedad.
Dávila ha subrayado además que estas iniciativas representan “una apuesta firme por la salud pública, la atención temprana y el bienestar emocional de la ciudadanía, especialmente de los colectivos más vulnerables.
El programa CONTROLA está dirigido a personas de entre 18 y 55 años con consumos de benzodiacepinas de hasta cuatro años de duración, y se presta especial atención a jóvenes en situación de vulnerabilidad social o emocional.
La iniciativa se desarrollará inicialmente en cinco municipios de Tenerife, y se priorizará localidades rurales de menos de 20.
000 habitantes, mediante sesiones grupales e individuales destinadas a reducir o eliminar el consumo y promover alternativas terapéuticas no farmacológicas.
Por su parte, REINTEGRA se centrará en personas adultas con patologías digestivas derivadas del consumo de alcohol que se encuentren en seguimiento o hayan recibido el alta del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria.
El programa abarcará catorce municipios de la isla y tendrá como finalidad garantizar la continuidad asistencial, prevenir recaídas y reducir nuevos ingresos hospitalarios.
El consejero delegado de Educación para la Prevención, Juan Acosta, explica en la nota que estos proyectos nacen para dar respuesta a problemas que, aunque muchas veces permanecen invisibles, tienen un enorme impacto social y sanitario.
Las iniciativas se incluyen en el IV Plan Canario sobre Adicciones y en el convenio de colaboración suscrito entre el Servicio Canario de la Salud y el Cabildo de Tenerife para impulsar acciones relacionadas con la salud mental y los hábitos de vida saludable.
Según los datos disponibles, entre el 20 % y el 24 % de la población canaria consume ansiolíticos o antidepresivos, mientras que la provincia de Santa Cruz de Tenerife presenta indicadores de riesgo relacionados con el consumo de alcohol superiores a la media autonómica.
EFEspf