Las Palmas de Gran Canaria, 22 jun (EFE).
– Los empleados del Servicio Municipal de Limpieza de Las Palmas de Gran Canaria están llamados a hacer huelga a jornada completa los días 26 y 31 de julio en protesta por el propósito del Ayuntamiento de cambiar su relación con la corporación, transformando en una sociedad lo que hasta ahora es un departamento más del consistorio.
Una transformación esta que rechazan los representantes de los trabajadores con el argumento de que supondrá un deterioro de sus condiciones laborales, al dejar de ser personal funcionario para quedar adscritos a una empresa, pero augurando también que conllevará un empeoramiento del propio servicio de limpieza, según han asegurado este lunes en rueda de prensa.
Como portavoz, Israel Batista, vicepresidente del comité de empresa del área de Recogida de residuos, ha planteado que se oponen a la forma jurídica de cambio de vinculación con el Ayuntamiento que desean impulsar sus responsables políticos, en primer lugar, porque dejarían de ser empleados públicos, pero también por temor a que la modificación derive en una merma económica para todo el Servicio de Limpieza.
Ya que existen, según ha aducido, otras empresas dependientes de la corporación, como la Sociedad de Promoción o la de aparcamientos Sagulpa, en las que el paso a gestión indirecta ha conducido a una rebaja de financiación que deriva en morosidad, poniendo en cuestión incluso el futuro mismo de dichas entidades, amenazadas de disolución por su inestabilidad económica, ha dicho.
En esa línea, ha afirmado que la huelga que han convocado es también una iniciativa en defensa de los servicios públicos, razón por la que para la primera jornada de paro, el viernes 26 de junio, han organizado una concentración de protesta a las puertas de las Casa Consistoriales, en la plaza de Santa Ana.
La movilización se promueve en unión con la representación social del departamento de Bomberos municipal, llamando a sumarse a ella a todos los empleados dependientes del Ayuntamiento y al público con el mensaje de plantarse «frente a la precariedad laboral, la falta generalizada de personal, el alarmante deterioro de las condiciones que pone en riesgo tanto a los trabajadores y trabajadoras como a la ciudadanía y la progresiva privatización de los servicios públicos más esenciales».
Llamamiento que han difundido a través de un manifiesto encabezado por el lema «Por un empleo estable y digno y por mantener unos servicios públicos de calidad».
Ya que, según ha declarado en la rueda de prensa Raúl Esclarín, cabo del servicio de Bomberos y delegado sindical de UGT, son varios los departamentos del Ayuntamiento que se encuentran en «una situación dramática» por escasez de personal y medios para que el trabajo se haga en condiciones adecuadas.
Esclarín ha apuntado que la situación es tan deficitaria en el caso de los bomberos, donde hay «una plantilla obsoleta» e instalaciones que deberían funcionar y están en desuso, como «el parque de Vegueta, que lleva meses cerrado, casi 1 año, y el parque de la Isleta, que se va abriendo o cerrando en función del personal que hay cada día», que, «probablemente, este verano vamos a llegar a un colapso técnico».
Desde ese planteamiento, ha reiterado su afán por «hacer un llamamiento a toda la ciudadanía, a todos los trabajadores municipales, para que, los que de verdad puedan que estén ahí, que se sumen, que nos apoyen».
Tanto Esclarín como Israel Batista han hecho estas declaraciones a las puertas de las dependencias de instalaciones del Servicio Municipal de Limpieza, tras intentar sin éxito hacer su rueda de prensa dentro de ellas sin contar con autorización al efecto y verse abocados a celebrarla en la vía pública, criticando, al hilo de ello, el talante poco democrático del los responsables del Ayuntamiento que, en su opinión, puso de manifiesto esa negativa.
EFEcms/pcr