Juzgan a los presuntos patrones de un cayuco en el que pudieron morir más de 20 personas

Santa Cruz de Tenerife, 30 oct (EFE).

– La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha comenzado un juicio a tres migrantes acusados de ejercer como patrones de una embarcación con 226 personas que llegaron a Los Cristianos el 28 de octubre de 2023 con un menor fallecido y otro tripulante más que murió en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), si bien se sospecha que otra veintena perdió la vida en la travesía.

Aquel fue uno de los períodos en los que se produjo un mayor tráfico de cayucos y entre todos ellos llamó la atención este por la especial dureza del viaje de diez días, la mitad de los cuales los migrantes tuvieron que beber agua del mar y no tenían comida.

Las sospechas apuntan a que podrían haber sido una veintena las personas que se lanzaron al mar o se tiró su cadáver, y de hecho uno de los entrevistados por la policía al llegar a tierra confesó que tenía miedo de dormir por si acaso pensaban que estaba muerto y se deshacían de él.

El hermano del menor fallecido fue quien sacó el cadáver en sus manos porque se negó a tirarlo al mar como supuestamente había ocurrido con los demás pasajeros.

Las pruebas forenses fijaron que murió por “inhalación” de agua del mar, según el perito y se descartó que fuera a causa de un homicidio.

Gran parte de la sesión se ocupó en abordar si uno de los procesados era menor de edad, como mantiene la defensa, pero según los peritos su edad oscila entre los 18 y los 23 años.

Hay otro acusado que se encuentra en paradero desconocido.

La Fiscalía pide para cada uno de ellos 15 años de cárcel por promover la migración ilegal, por los dos fallecimientos y por los tres lesionados.

Los policías que los atendieron en el puerto tras ser rescatados en alta mar en horas de la madrugada inciden en el mal estado en el que se encontraban.

Muchos no podían moverse, ni siquiera levantarse, y tenían heridas a causa del sol y del frío.

Las defensas inciden en que tan sólo se habría entrevistado a seis personas que son quienes apuntan a los acusados como patrones de la embarcación, pero los policías indican que muchos de ellos no querían hablar por miedo y amenazas.

La defensa preguntó la razón por la que habían sido sometidos a un interrogatorio pocas horas después de llegar a tierra firme si su estado era tan delicado, a lo que los agentes dijeron que con quienes hablaron se encontraban en buenas condiciones y que no hubo contradicciones entre ellos.

El Ministerio Público da por probado que los cuatro se pusieron de acuerdo para trasladar desde la costa africana hasta Canarias a unas 222 personas de origen subsahariano, y ejercieron como patrones de una pequeña embarcación propia para la pesca de bajura.

El cayuco fue interceptado tras 10 días de navegación por Salvamar que los trasladó a tierra firme, donde tras realizar las habituales entrevistas, los testigos identificaron a los acusados como las personas que dirigieron el viaje.

En origen cobraron unos mil euros a cada uno de los migrantes y luego durante el trayecto los procesados se habrían encargado de manejar el motor, el timón, asumir la dirección de rumbo mediante GPS, mantener el orden, repartir comida y bebida y advertir a los migrantes que no declararan en su contra bajo amenazas.

Como suele ocurrir la embarcación no era la adecuada para realizar este tipo de travesías al carecer de cualquier medida de seguridad en cuanto a almacenamiento de combustible, sistemas de comunicación náutica, luces de posición o radar, además de que los viajeros permanecieron hacinados y corrieron el riesgo de naufragar.

Finalmente, lograron ser rescatadas 205 personas lo que daría lugar a un delito de favorecimiento de inmigración clandestina al carecer todos los ocupantes de documentación que acreditara su identidad y medios de vida ni realizarse la entrada en el país por los medios oficiales.

El menor falleció a causa de un edema agudo de pulmón, el segundo sin identificar murió cuando ya estaba ingresado en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) a causa de un fallo del hígado.

En cuanto a los lesionados uno sufrió un absceso en un dedo del pie que requirió tratamiento quirúrgico y otro un shock en el corazón y un fracaso renal severo que también precisó de una intervención.

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