Santa Cruz de Tenerife, 16 sep (EFE).
– La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado la pena de 22,5 años de cárcel para un hombre como presunto autor de la muerte de su hermano enfermo y otros 17,5 años por la agresión a su hermana, además del pago de 180.
000 euros a esta última y otros 100.
000 por el primer cargo.
En los dos casos el Ministerio Público pide que se tenga en cuenta el agravante de parentesco y el atenuante de confesión y que se le fije una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la mujer, cuando salga de prisión si es condenado.
Los hechos tuvieron lugar en septiembre de 2024 en una vivienda de La Laguna y ahora está previsto que el próximo 23 de septiembre en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife se celebre una vista preliminar para llegar a una posible conformidad lo que evitaría celebrar un juicio con jurado.
El acusado residía en la casa de su madre junto con el fallecido que tenía diagnosticada una enfermedad digestiva por lo que estuvo ingresado y posteriormente regresaba a su domicilio familiar.
Al mismo acudía todos los días la hermana para cuidarlo y darle de comer, dado que estaba convaleciente y no se podía valer por sí mismo.
Entre el encausado y la mujer existían desde hacía tiempo fricciones por el cuidado de la madre y el día que ocurrieron los hechos la víctima acudió como siempre a la casa y se dirigió a la habitación del joven con el que estuvo conversando y entonces surgió una pelea con el encausado que los estaba escuchando desde el patio.
En concreto, la hermana le echó en cara que no quisiera ocuparse del convaleciente y entonces el encausado comenzó a darle patadas a la puerta y sacó a la mujer del cuarto de forma violenta al patio donde le estuvo golpeando la cabeza contra el suelo hasta que perdió el conocimiento.
También cogió un tablón de la caseta del perro para continuar agrediéndola pese a sus petición de que parara lo que no evitó que le hundiera el cráneo, y quedara inconsciente hasta que consiguió levantarse y llegar a la cocina donde la encontraron los servicios sanitarios.
A continuación el encausado se dirigió a la habitación del hermano a quien reprochó que lo ocurrido era culpa suya por no querer ir a una residencia y entonces lo golpeó con el mismo tablón con el que acabó con su vida al pegarle en la cara, cabeza y garganta, sin que le prestara ayuda.
El acusado avisó a un vecino para que activara los servicios de emergencia, diciéndole que había peleado con sus familiares, que les había dado una paliza y que se había “desgraciado”.
La hermana sufrió fractura de la cara, hemorragias, luxación del hombro izquierdo y rotura de ligamentos que tardaron 180 días en curar, quedándole en la actualidad varias secuelas físicas y otro tanto con las psíquicas tales como estrés postraumático que requirieron un seguimiento psicológico y psiquiátrico.
En el caso del fallecido las heridas en la laringe, faringe rotura de la lámina tiroidea, hemorragia en la pared del esófago, dieron lugar a un shock traumático que ocasionó la muerte por un cuadro de politraumatismos, todo ello pese a estar el acusado en plenas capacidades intelectuales y volitivas, según la Fiscalía.
Desde que ocurrieron los hechos el procesado permanece en situación de prisión provisional comunicada y sin fianza que el fiscal pide que se mantenga.
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