Santa Cruz de Tenerife, 14 oct (EFE).
– El PSOE de Tenerife ha reclamado este martes un «plan de choque» para hacer frente a la «crisis sin precedentes» que sufre el sistema de atención a la dependencia en la isla, «con datos falseados, centros cerrados y miles de familias esperando una plaza».
Motivos por los que exige la dimisión de la consejera insular de Acción Social, Águeda Fumero.
La secretaria general del PSOE de Tenerife, Tamara Raya, ha calificado la situación como “caótica y desastrosa para las personas que están en una situación de vulnerabilidad”, y ha recalcado que “detrás de cada cifra hay una persona que lo está sufriendo, y detrás de cada expediente, una familia que sigue esperando una plaza”.
Raya ha enfatizado que tras casi dos años y medio de mandato, «la realidad del área social es de colapso y engaño a la ciudadanía».
Ha acusado a la vicepresidenta y consejera de Acción Social, Águeda Fumero, de aportar «datos falsos», pues «ha dicho que se han creado 518 plazas nuevas, y eso es falso.
Se comprometieron a crear más de 2.
500, y también es falso».
«Cuando uno empieza a mentir en la gestión, como está haciendo también el Gobierno de Canarias con los datos de dependencia, la única salida es marcharse», ha esgrimido Raya.
Ha destacado que el Cabildo de Tenerife sigue sin firmar el convenio de dependencia ni el de infraestructuras sociosanitarias, lo que ha dejado centros terminados completamente cerrados, como el de La Victoria, o proyectos como Guía de Isora, Garachico, La Cuesta, los Cuarteles del Cristo, Añaza o el Febles Campos «sin avances reales ni previsión de apertura».
La secretaria general del PSOE de Tenerife ha advertido de que la crisis de la dependencia está directamente relacionada con la falta de vivienda pública y recursos habitacionales, y de que en la isla hay mujeres víctimas de violencia de género que siguen viviendo con sus maltratadores, junto a sus hijos, «porque no hay pisos disponibles».
También hay casos de personas con discapacidad o con problemas de salud mental que no cuentan con una alternativa habitacional ni con un recurso adaptado, y entidades sociales que no pueden ofrecer soluciones porque el Cabildo no ha reactivado programas como el BASE 25.
El «plan de choque» que propone el PSOE busca inyectar recursos inmediatos en el sistema, reforzar la atención social y «garantizar alojamiento digno a quienes más lo necesitan», con medidas en materia de vivienda, dependencia y salud mental, con la implicación del ICAVI, los ayuntamientos y las entidades del tercer sector.
La consejera socialista en el Cabildo Marián Franquet ha afirmado que “el principal problema que tenemos en la acción social en Tenerife es que no se hace acción social.
La Consejería se ha convertido en una consejería de eventos y patrocinios, porque las políticas sociales son hoy absolutamente desconocidas para la ciudadanía”.
“Tenemos múltiples anuncios, pero nada, absolutamente nada materializado.
Y eso sí: una consejera que cuando no está inaugurando un congreso está bailando en un encuentro de mayores.
Esa es la política social que se está efectuando desde el Cabildo de Tenerife”, ha ilustrado.
El PSOE de Tenerife concluye que «Rosa Dávila ha convertido la acción social en un campo de promesas incumplidas, mientras las listas de espera se disparan, los centros permanecen cerrados y el sinhogarismo se agrava».
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