Santa Cruz De Tenerife, 14 abr (EFE).
– El sindicato de enfermería SATSE ha criticado la grave situación de vulnerabilidad que a su juicio sufren las enfermeras embarazadas que trabajan con contratos cortos de sustitución en el Servicio Canario de la Salud, pues esta situación afecta a su estabilidad laboral y pone en riesgo su salud y la de su bebé.
En un comunicado SATSE en Canarias señala que, cuando una enfermera embarazada solicita la evaluación del servicio de Prevención de Riesgos Laborales para certificar su estado y determinar las adaptaciones necesarias en su puesto de trabajo, se enfrenta a un obstáculo recurrente: antes de que el informe de aptitud sea emitido, finaliza su contrato.
De esta manera, añade el sindicato, se genera una situación de constante incertidumbre ya que, al ser contratada de nuevo, debe iniciar el mismo proceso sin que se tenga en cuenta la valoración realizada previamente.
Por este motivo, SATSE exige que se establezcan medidas concretas para abordar esta situación injusta que sufren las profesionales y por ello solicita que se realice una evaluación prioritaria y ágil desde el servicio de prevención de riesgos laborales.
También se pide el reconocimiento y continuidad de las valoraciones previas, evitando que el proceso de certificación deba reiniciarse con cada nuevo contrato, y la organización sindical también considera necesario que se garantice la adaptación del puesto de trabajo desde el primer momento que se detecta la necesidad, sin que la profesional quede en un “limbo administrativo”.
Para Juan Trenzado, portavoz de SATSE en Canarias, “es inaceptable que las enfermeras embarazadas deban enfrentarse a estas trabas burocráticas que les deja en una situación de indefensión», pues la falta de atención a sus necesidades no solo afecta a su bienestar, sino que también podría repercutir en la calidad del cuidado que ofrece a sus pacientes.
Al respecto, SATSE alude a datos según los cuales el 30% de las enfermeras en España trabaja con contratos temporales, lo que agrava la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran muchas de ellas, especialmente las que están en estado de gestación.
Añade también que SATSE ha ganado numerosas demandas a favor de enfermeras embarazadas que han visto vulnerados sus derechos, pues recuerda que su puesto de trabajo conlleva numerosos riesgos, como cortes, pinchazos, riesgos biológicos, movilización de pacientes, manipulación de cargas, posturas forzadas, los derivados del trabajo a turnos e, incluso, agresiones.
De ahí la necesidad de adaptar el puesto de trabajo de las enfermeras embarazadas sin que éstas pierdan ningún derecho laboral y, en caso de no ser posible dicha adaptación, que se facilite que se acoja al permiso por riesgo durante el embarazo, eliminando las trabas actuales que pone la mutua, asevera la fuerza sindical.
También indica que a principios de 2024 SATSE Canarias ganó una sentencia a favor de una enfermera a la que se adaptó el puesto de trabajo por riesgo durante el embarazo y condenó al SCS a abonar el importe correspondiente a todas las noches, festivos y guardias que hubiera realizado de haber seguido en su puesto de trabajo habitual.
Son numerosos los recursos ganados contra la mutua que, en muchos casos, ha obligado a la trabajadora a acogerse a una baja por incapacidad temporal debido a la situación de estrés y ansiedad provocada por su situación laboral cuando no había un puesto adaptado y la negativa sistemática a concederle el permiso por riesgo durante el embarazo, añade el sindicato.
Por ello SATSE pide soluciones inmediatas para garantizar la protección de las enfermeras embarazadas y el respeto a sus derechos laborales ya que, afirma, su salud y la de sus bebés debe ser una prioridad en el sistema de salud.
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