Actualiza la TF4016 para añadir datos facilitados por el centro hospitalario.
Santa Cruz de Tenerife, 15 may (EFE).
– Fernando Blasco, una de las 900 personas que han recibido un trasplante hepático en el Hospital Universitario de la Candelaria, en Tenerife, ha asegurado este jueves que, a partir del reemplazo del hígado, cada mañana al levantarse siente una «emoción continua».
Declaración que Fernando Blasco ha hecho junto al equipo médico de la Unidad de Trasplantes del Hospital Universitario de La Candelaria, que este miércoles ha conmemorado que se han llevado a cabo 900 trasplantes hepáticos desde su creación, en 1996.
Este centro hospitalario es referente regional en el trasplante hepático y antes del acto conmemorativo de los 900 trasplantes, en el que ha participado Esther Monzón, consejera de Sanidad, el paciente Fernando Blasco ha afirmado que el trasplante es el acto «más bonito» que se puede recibir en la vida.
De impresionante ha calificado al equipo del hospital, que hace que «no te enteres absolutamente de nada», ha afirmado Fernando Blasco, quien ha apuntado que aunque la cabeza a veces dice que se trata de algo difícil el corazón dice que es lo «más precioso que puede pasar».
Ha aseverado que al levantarse cada mañana sucede lo mismo que cuando se es niño y «lo descubres todo».
Ha declarado que cuando recibió la llamada para comunicarle que había un hígado compatible y él nunca había entrado en un quirófano, tienes «miedos, preguntas, dudas, sabes que vas a entrar pero no sabes si vas a salir», por lo que «te despides de todos tus familiares, y cuando vuelves a abrir los ojos es maravilloso».
Según datos facilitados por el centro hospitalario, la mayoría de los pacientes que se someten a este tipo de intervención tienen entre 45 y 65 años, y, del total de personas trasplantadas el 73% son hombres, una cifra que se debe a la mayor prevalencia de patologías hepáticas en este género.
El complejo hospitalario de la Candelaria realiza una media de 31 trasplantes hepáticos al año, y en 2016 alcanzó el máximo anual, con 50 pacientes trasplantados.
Las patologías que pueden derivar en la necesidad de un trasplante hepático son la cirrosis, las patologías autoinmunes, el hepatocarcinoma y los virus de la hepatitis, entre otras.
La tasa de supervivencia de los pacientes trasplantados es de un 90% al primer año y un 78% a los cinco años, cifras que reflejan un aumento de la esperanza de vida muy considerable porque, si el paciente no recibe un trasplante, sería menor de tres años y, si la patología es grave, inferior al año, se indica en un comunicado.
La alta supervivencia, que ha aumentando con el tiempo, es debida a varios factores, entre los que cabe destacar la disminución en la duración de las intervenciones, y también influyen la menor necesidad de realizar transfusiones de sangre durante la cirugía, tanto por los mejores tiempos quirúrgicos, como por cambios en las técnicas.
Además, destaca la existencia de nuevos inmunosupresores, con menores efectos secundarios y que han permitido reducir la tasa de rechazo.
La aparición de los antivirales de acción directa frente al virus de la hepatitis C, el empleo de dispositivos de perfusión extracorpórea y la donación en asistolia son otros avances a los que se ha sumado el complejo hospitalario, lo que ha mejorado tanto las cifras de cirrosis atribuible a la hepatitis C, como la cirugía y el número y mantenimiento de donantes.
El jefe del programa de trasplantes del Hospital Universitario de La Candelaria, Julio Jordán, ha comentado que está cambiando el perfil tanto de los pacientes que precisan un trasplante como el de los donantes.
Ha explicado que inicialmente los donantes eran fallecidos por muerte encefálica en accidentes de tráfico, y el rango de receptores se ha ampliado, ya que hace unos años no se incluía a pacientes con cáncer o enfermedades metabólicas.
El jefe de servicio ha destacado la labor de la Organización Nacional de Trasplantes para elegir a las personas que recibirán un trasplante, y ha añadido que, además, en el Hospital de La Candelaria hay un comité que se reúne todas las semanas para evaluar a los candidatos con criterios de priorización y compatibilidad.
Julio Jordán ha señalado que con el tiempo se han mejorado los tratamientos para evitar rechazos y también los trabajos de recuperación, que se inician en la unidad de medicina intensiva y se incentivan con movilidad y alimentación.
El director general del complejo hospitalario Universitario de La Candelaria, Roberto Gómez, ha puesto en valor que este servicio de trasplantes es un referente nacional por la calidad de su trabajo, y ha hecho hincapié en que hay una trayectoria a seguir en el futuro.
Roberto Gómez ha señalado que se tiene el respaldo de la Organización Nacional de Trasplantes, que cada año audita este servicio.
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha manifestado que es un ejemplo del trabajo en equipo, ya que para llevar a cabo un trasplante se precisa de casi un centenar de personas.
Esther Monzón ha destacado que la media de donación de órganos y tejidos en España es de 52 por cada millón de habitantes, mientras que en Canarias se eleva a 59 el número de personas donantes por millón de habitantes.
EFErdg/jmor(foto)