Santa Cruz de Tenerife, 31 jul (EFE).
– La Universidad de La Laguna ha informado que el 85 por ciento de los edificios académicos están libres de gas radón; en un 7% hay presencia moderada que puede aliviarse con ventilación y en otro 7% ha sido preciso el desalojo y ejecución de obras.
Una nota de la ULL indica que desde octubre de 2025 se lleva a cabo un protocolo de actuación para medir la presencia de radón en sus instalaciones y para ello se adquirió 1.
454 medidores de este gas y ya cuenta con los resultados de 921 de ellos.
Aunque el protocolo se puso en marcha en octubre del año pasado, la adquisición e instalación de los medidores ha requerido cierto tiempo, añade la nota, que precisa que para que las medidas tengan validez, es necesario que exista un registro de datos ininterrumpido durante, al menos, tres meses.
Por ello, ha sido en mayo cuando comenzaron a obtenerse los primeros informes, que fueron remitidos al laboratorio para su validación.
La Gerencia de la universidad ha informado los días 29 y 30 de julio de estas actuaciones a decanatos, responsables de centros, personas usuarias de los espacios afectados y al Comité de Seguridad y Salud.
También el día 30 comunicó a la comunidad universitaria la apertura de una sección en la intranet institucional sobre las medidas adoptadas y en este espacio web se guarda todas las resoluciones y medidas adoptadas, varias instrucciones técnicas y todos los datos sobre las mediciones y actuaciones necesarias, desarrolladas en función de los resultados obtenidos.
Según la nota, cada espacio de la universidad ha sido analizado de forma individual y las medidas se adoptan conforme a la normativa vigente y con el asesoramiento de las unidades técnicas competentes.
La web permite visibilizar cada espacio con un sistema similar a un semáforo de emergencia, marcando en verde, amarillo o rojo la situación concreta.
El radón es un gas de origen natural que procede del terreno y puede entrar en los edificios a través del suelo, no se ve ni se percibe, por lo que para conocer su presencia es necesario realizar mediciones.
Al aire libre se dispersa, pero en algunos espacios cerrados puede acumularse.
En Canarias, por las características volcánicas del territorio, existen zonas con mayor potencial de presencia de este gas.
El valor de referencia una concentración anual de 300 becquerelios por metro cúbico (Bq/m 3 ), establecido por el Consejo de Seguridad Nuclear.
EFEspf