Santa Cruz de Tenerife, 2 oct (EFE).
– Una investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias ha conseguido determinar el tamaño exacto de la galaxia más grande conocida del Universo, la IC 1101.
El estudio, que se publica en Astronomy&Astrophysics, confirma que este gigante cósmico es mayor de lo que se pensaba y alcanza unos 1,7 millones de años luz de diámetro, aproximadamente 10 veces el tamaño de la Vía Láctea.
Si se colocara entre esta última galaxia y Andrómeda, su extensión casi cubriría la distancia que las separa, explica una nota del IAC.
IC 1101 se encuentra en el centro del cúmulo de galaxias Abell 2029, a unos mil millones de años luz de la Tierra y desde hace décadas era conocida como una galaxia extraordinariamente grande, pero no se sabía con claridad cuál era su tamaño físico real.
Estudios anteriores habían mostrado que era enorme, pero no habían permitido responder a una cuestión más fundamental: dónde termina realmente el cuerpo principal de la galaxia.
“IC 1101 ya era famosa por ser una galaxia extrema, pero hasta ahora no teníamos una medida robusta de su borde físico”, explica Carlos Marrero-de la Rosa, investigador del IAC y autor principal del estudio que precisa que la pretensión era conocer hasta dónde puede crecer una galaxia en el Universo actual.
Para responder a esta pregunta, el equipo utilizó las imágenes más profundas obtenidas hasta ahora de IC 1101, tomadas con el Telescopio Isaac Newton (INT), situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma.
Estas imágenes ultraprofudas permitieron observar regiones extremadamente débiles de la galaxia, invisibles en imágenes menos profundas, y revelar la estructura de sus regiones más externas.
Un diámetro de 1,7 millones de años luzEl análisis muestra que el cuerpo principal de IC 1101 se extiende hasta un radio de unos 850.
000 años luz, lo que implica, según las explicaciones del IAC, un diámetro total de alrededor de 1,7 millones de años luz.
Dentro de ese límite, la galaxia contiene unas 3,4 billones de masas solares en estrellas, alrededor de 70 veces más que la Vía Láctea.
La nota explica que una galaxia, sin embargo, no tiene un borde como el de un objeto sólido, sus estrellas se vuelven progresivamente más difusas a medida que se aleje del centro y el borde medido en este trabajo corresponde al punto en el que IC 1101 deja de comportarse como una estructura organizada y empieza a mezclarse con la luz difusa del cúmulo de galaxias que la rodea.
“El borde que medimos no es una línea brusca, como si la galaxia se cortara de repente”, señala Ignacio Trujillo, investigador del IAC y coautor del trabajo.
“Es una transición física: el punto a partir del cual las estrellas de la galaxia empiezan a no estar ligadas con el objeto y se distribuyen con el material estelar difuso del cúmulo”, destaca.
Las nuevas imágenes también muestran que IC 1101 sigue creciendo y se observan estructuras extremadamente tenues e irregulares que se extienden hasta unos 2 millones de años luz del centro y que, según los investigadores, son probablemente restos de galaxias más pequeñas que han sido atraídas y destruidas por el enorme campo gravitatorio de IC 1101 y del cúmulo Abell 2029.
Una galaxia excepcionalPara los investigadores IC 1101 es una galaxia excepcional ya que el Universo ha tardado 13.
700 millones de años en formar un sistema de este tamaño y por ello estudiar objetos tan extremos es una forma de poner a prueba las teorías actuales de formación de galaxias.
Si los modelos cosmológicos no son capaces de formar galaxias tan grandes en el tiempo disponible desde el Big Bang, entonces podrían estar perdiéndose una parte importante del proceso de crecimiento galáctico, señala la nota.
En este sentido, IC 1101 puede verse también como una galaxia del futuro ya que, según el modelo jerárquico de formación de estructuras, las galaxias crecen a lo largo del tiempo mediante fusiones y acreción de sistemas más pequeños y este proceso ya se ha producido en ella.
Por parte del IAC, también participan en el estudio Ignacio Ruiz Cejudo, Sergio Guerra Arencibia, Andrés Asensio Ramos, Adriana de Lorenzo-Cáceres, Jairo Méndez-Abreu y Manuel Sánchez-Benavente.
EFEspf